Desacuerdo en Consejo de Seguridad sobre tema ucraniano

Según dijo el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vassily Nebenzia, la nueva legislación aprobada en Ucrania proscribe el idioma ruso a los espacios privados y religiosos, pese a que es la lengua natal de dos tercios de la población de ese país.
A su entender, tal medida viola los Acuerdos de Minsk, dirigidos a evitar el desarrollo de un conflicto civil en este de Ucrania.
El ruso es hablado y entendido por muchos ucranianos, forma parte de las raíces comunes de ambos pueblos, consideró, y ahora las autoridades de Kiev intentan borrar esa identidad, recalcó Nebenzia.
¿Qué pasaría si se prohíbe hablar alemán en Suiza, o sueco en Finlandia, o flamenco en Bélgica?, cuestionó a los miembros del Consejo de Seguridad.
Esta ley no es más que una nueva inquisición lingüística contra el idioma ruso, insistió. Pero este es un tema incómodo del cual no quiere hablarse en el Consejo de Seguridad, añadió.
Por su parte, Francia, Alemania, Estados Unidos, Bélgica, Polonia y el Reino Unido manifestaron que este no era un tema para ser abordado en el órgano de 15 miembros y votaron en contra de realizar la reunión.
También indicaron que tales asuntos no deberían tratarse el mismo día en que Vladimir Zelensky asume la presidencia de Ucrania.
En tanto, países como China y Sudáfrica apoyaron la postura de Rusia y destacaron la necesidad de debatir esas cuestiones en el Consejo de Seguridad de la ONU.
El pasado 15 de mayo, el entonces presidente Petro Poroshenko firmó la ley ‘Sobre la garantía del funcionamiento del idioma ucraniano como estatal’, que prevé el uso exclusivo de esta lengua en casi todas las esferas de la vida en esa nación.
La nueva legislación establece que el idioma ucraniano se convertirá en obligatorio para las autoridades estatales y los gobiernos locales, para todas las instituciones educativas, los hospitales y el sector de los servicios.




