Luchemos por la paz del mundo, eliminando las armas nucleares

Por: Amín Cruz
Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares, 26 de septiembre
«Existen muchas vías para lograr un mundo sin armas nucleares. Pido a todos los Estados que contribuyan a esta visión común en la manera que consideren apropiada». Secretario General de la ONU, António Guterres
La teoría y esfuerzo de la gran mayoría de países en lograr el desarme nuclear a nivel mundial es uno de los objetivos más antiguos de las Naciones Unidas. De hecho, fue el tema de la primera resolución aprobada por la Asamblea General, en 1946, y ha formado parte de su agenda desde entonces sin lograr éxito algunos, es decir que es una simple teoría de los cinco países poderoso con derecho al beto.
También ha sido una cuestión destacada en las Conferencias encargadas del examen del Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares, celebradas por la ONU desde 1975. En el primer periodo de sesiones extraordinario dedicado al desarme, que tuvo lugar en 1978, se le dio una particular prioridad al desarme nuclear. Además, este tema siempre ha contado con el apoyo de todos los secretarios generales de la ONU.
Es increíble que, en los 72 años que ha cumplido la ONU, todavía existan unas 15,000 armas nucleares. Los países poseedores de armamento nuclear cuentan con programas de modernización de sus arsenales a largo plazo con una dotación de fondos para matar o eliminar seres humanos, como fue el caso de Hiroshima y Nagasaki.
De acuerdo a la propia organización de las Naciones Unidas, más de la mitad de la población mundial aún vive en países que o bien tienen este tipo de armas o son miembros de alianzas nucleares. Hasta la fecha 2016, aunque ha habido importantes reducciones de armas nucleares desplegadas desde el apogeo de la Guerra Fría, no se ha destruido físicamente ni una sola arma nuclear de conformidad con ningún tratado, bilateral o multilateral, y tampoco hay negociaciones en marcha con este fin.
En cambio, lo que hay es muchas amenazas, pruebas de misiles y confrontaciones verbales con este tema, entre Estados Unidos, Correa del Norte, Iran, Rusia, la India, Pakistán, Israel, Reino Unidos de Gran Bretaña, Irlandia, China, Francia, Arabia Saudista, Sudáfrica, Ucrania, entre otros de menor cuantía, pero si analizamos o contabilizamos son 180 países, más una centenas de organizaciones e instituciones que luchan por la paz y no han podido imponerse a los 10 o 15 guerreristas.
Mientras tanto, la doctrina de la disuasión nuclear persiste en las Naciones Unidas como un elemento de las políticas de seguridad de todos los Estados que poseen este tipo de arma y sus aliados. Esto es así a pesar de la creciente preocupación mundial relativa a las catastróficas consecuencias humanitarias del uso de tan solo un arma atómica, por no hablar de una guerra nuclear regional o global.
En realidad estos hechos son el fundamento para que la Asamblea General designara el 26 de septiembre como el Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares. Este día ofrece una ocasión para que la comunidad mundial reafirme su compromiso con el desarme nuclear a nivel mundial como una prioridad. También proporciona una oportunidad para educar al público y sus líderes acerca de los beneficios reales de la eliminación de este tipo de armas, y los costes sociales y económicos de la perpetuación de ellos.
La conmemoración de este Día es especialmente importante, teniendo en cuenta la universalidad de la Organización de las Naciones Unidas y su experiencia en tratar y luchar por la paz y las cuestiones de desarme nuclear. Es el foro adecuado para abordar uno de los principales objetivos de la humanidad, alcanzar la paz y la seguridad en un mundo sin armas nucleares. Exhortamos a los hombres y mujeres de buena voluntad unir esfuerzo aunque sea a través de la oración por la paz del mundo.





