Farándula

José Culedá: Arquitecto del Sonido en Nueva York y Pilar de la Época Dorada de la Música Tropical

Redaccion Listin Usa

Por : Eduardo Martinez

Nueva York.— Definir la historia dorada de la música tropical y el entretenimiento en la ciudad de Nueva York es imposible sin evocar el nombre de José Ferré Toribio, consagrado con distinción en el medio artístico como «José Culedá». Maestro indiscutible de la ingeniería de sonido, DJ estelar y figura pilar en la transmisión y emisión electrónica de audio, Culedá representa la excelencia, el rigor técnico y la disciplina de la vieja escuela que sentó las sólidas bases de la industria latina en la «Gran Manzana».

Raíces y Llegada a la Capital del Mundo

Originario de Santiago de los Caballeros, República Dominicana, José Culedá emigró a la ciudad de Nueva York en 1979. Tras un proceso de adaptación e inmersión profunda en la dinámica neoyorquina, dio inicio formal a su trayectoria profesional en 1985. Desde sus primeros compases en las cabinas, demostró una agudeza auditiva excepcional y un dominio técnico impecable, cualidades que lo catapultaron de inmediato a las consolas de sonido de los recintos nocturnos más legendarios, selectos y exigentes de la época.

Su presencia en las consolas se convirtió en el máximo sello de garantía y calidad acústica en emblemáticos clubes y centros de espectáculos neoyorquinos, tales como:

  • Studio 84 (conocido popularmente como «El caballo de Broadway»)

  • Escalón 22

  • Casino 14

  • Las Vegas

  • Fuego Fuego

  • Boise

  • El Oasis (del recordado Carlos Otero)

  • El Volcán

  • Aquario

  • Mirage

Consolidación en la Época de Oro de la Salsa y el Merengue

Durante las décadas de los 80 y 90, estimadas con justicia como la época de oro de la música tropical en la metrópoli, José Culedá se consolidó como el sonidista de confianza de los eventos más apoteósicos y de los artistas de mayor jerarquía internacional.

Su talento indiscutible forjó colaboraciones memorables con leyendas de la talla de la inigualable Celia Cruz y la magistral Isabel Pantoja, así como con las orquestas estelares de figuras entrañables y pilares del género como Johnny Ventura, Alex Bueno, The New York Band, Los Reyes del Caribe, el destacado salsero José Bello, Santiago Cerón y el recordado maestro Víctor Waill, además de otros grandes de la música cuyas historias y aportes se detallarán en una próxima entrega periodística.

Su profesionalismo le abrió las puertas para trabajar hombro a hombro con los grandes arquitectos de la comunicación y la producción de espectáculos, entre ellos el afamado locutor Polito Vega y los visionarios productores Ralph Mercado, Rafi Pons, José Tejeda y Félix Cabrera.

Respeto Gremial, Liderazgo Empresarial y Faceta Creativa

La reputación de José Culedá trasciende con creces los límites de la consola de sonido; su capacidad organizativa, su visión estratégica y su profundo conocimiento de la plaza neoyorquina han llevado a directores, arreglistas y representantes artísticos a buscar constantemente su consejo y representación. Fue designado representante oficial en la ciudad de Nueva York de la orquesta Kalkomanía y de diversas agrupaciones de música mexicana. Asimismo, es consultado y requerido de manera permanente por los directores y maestros de la música dominicana que visitan la «Babel de Hierro», destacándose la confianza depositada en su criterio por figuras de la talla de Frasier Hernández, Pochi Familia e Israel Casado, entre otros.

Pero más allá de su maestría técnica y su liderazgo gremial, Culedá posee una faceta artística excepcional que pocos conocen en esta época: es también compositor. En una muestra de generosidad y alto valor humano, tuvo la gentileza de componer un tema especial dedicado a nuestro medio digital Listínusa.net y a su editor, Eduardo Martínez. Desde este espacio, expresamos nuestro más profundo agradecimiento por tan noble detalle; un tema musical que los lectores y seguidores de nuestro portal tendrán el inmenso gusto de disfrutar próximamente a través de esta misma plataforma.

Calidad Humana y Lealtad Inquebrantable

En la vertiginosa realidad que vivimos en la actualidad, es verdaderamente excepcional hallar a un ser humano que conserve valores tan puros como la lealtad, la solidaridad y la caballerosidad. No se trata de una apreciación aislada, sino del sentir unánime de todos los que tenemos el privilegio de llamarle amigo. José Culedá es, antes que nada, un ser humano íntegro y un amigo entrañable.

A título personal, como director de este medio, debo compartir un testimonio de gratitud imperecedero. Recientemente atravesé por un prolongado y difícil proceso de hospitalización —momentos complejos y sombríos que uno prefiere dejar atrás, pero cuya verdad debe ser honrada—. De entre la amplia red de conocidos y allegados que transitan por la vida, José Ferrer «Culedá» fue uno de los escasos amigos que, desde el primer instante, se mantuvo vigilante ante mi padecimiento, haciendo acto de presencia incondicional y brindando un apoyo absoluto junto a un selecto grupo de leales. Una amistad genuina y desinteresada que llevaré grabada en el corazón por el resto de mis días.

Legado Personal y Familiar

Fuera de los escenarios, de las luces y de los estudios de grabación, José Culedá ha edificado un hogar modélico fundamentado en los principios más nobles. Está casado con la señora Aleyda Ramírez, su compañera de vida y cómplice de travesías, con quien ha procreado a sus hijos Jariel y Angelí, consagrándose como un padre de familia ejemplar y un trabajador incansable.

La trayectoria de José Ferré Toribio es el testimonio vivo de la dignidad, el respeto y la altura profesional que caracterizan a los grandes forjadores de nuestra cultura en el exterior. Por su talento, por su nobleza y por su obra: honor a quien honor merece.

¡Dios te bendiga siempre, José Ferrer «Culedá»! Recibe el abrazo solidario y las más sinceras bendiciones para ti y tu hermosa familia de parte del equipo de Listínusa.net y de su editor, Eduardo Martínez.

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