Crítica A La Cultura Mentirosa
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Por Rey Díaz
Durante la década del 70 el profesor Juan Bosch pronuncio varias alocuciones a través del programa
“Tribuna democrática” transmitido a través de “Radio Comercial” reclamando al gobierno del Doctor
Joaquín Balaguer a que se sometiera a obedecer las leyes vigentes en el país. Los doce años del gobierno
balaguerista fueron catalogados con el monologo de las balas.
La policía, la banda Colorada, y los organismos represivos que servían a su régimen quisieron silenciar la
oposición con asesinatos extrajudiciales. Sin ningún lugar a las dudas, el gobierno del Doctor Balaguer
puede bien definirse como la continuación de la dictadura trujillista. (Trujillo 1930-1961). (Balaguer
1966-1978).
La familia del Dr. Guido Gómez Mazara fue víctima, junto a miles de otras familias que se vieron
afectadas por esa ola de crímenes que vivimos durante los 12 años del gobierno del Dr. Joaquín
Balaguer. Sin embargo, Gómez Mazara dirigente político y parte del partido oficialista en el poder nos
quiere decir que se quiere instaurar en el país una cultura de mentira.
Aunque tengo gran simpatía y admiración por el Dr. Guido Gómez Mazara, le pedimos que su Partido y
especialmente el Presidente Luis Abinader, deje de promover la Cultura demagógica y política que ha
caracterizado el presente gobierno de prometer y no hacer.
No solo eso, sino que este gobierno debe ser sometido a obedecer las leyes que rigen la nación. Las
críticas contra el gobierno de todos los sectores sociales sobre el tema de la inmigración haitiana, afecta
la convivencia pacífica en el país y aunque Luis Abinader dice una cosa sobre el control de la inmigración
haitiana cada día, los datos en el aumentando el número de haitianos es muy notable. Y su política para
permitir que la cédula de identificación personal, así como también el pasaporte dominicano sean
cedidos a empresarios haitianos, demuestra categóricamente que la política del gobierno de turno es
querer unificar la isla, y continuar el tema de la corrupción aprobada, institucionalizada y promovida
desde el principio de su gobierno.
Además, miles de niños en todo el país, se ven obligados a no disfrutar de la educación pública que todo
gobierno democrático debe garantizar a su pueblo. En este caso los haitianos son favorecidos en contra
de los niños dominicanos al momento de ser registrado en las escuelas públicas, debido a que no hay
cupo para los niños dominicanos en muchas de nuestras escueles en todo el país.
A eso se añade la gran contaminación de nuestros ríos, la inseguridad ciudadana, la corrupción de la
policía nacional, los funcionarios traficantes de drogas que hay en este gobierno de Luis Abinader, cosa
esta que no es nada nuevo. El Doctor Leonel Fernández, Danilo Medina, y Hipólito Mejía fueron
cómplices del tráfico de drogas en todo el territorio nacional.
Una futura ley que debe existir en la nación dominicana y que beneficiaria ampliamente la cultura del
pueblo dominicano es la capacitación académica de aquellos y aquellas que se dirigen al público
diariamente a través de los medios de comunicación social. El tener una licencia para dirigirse a través
de un micrófono es algo necesario. Sin un título académico universitario, ninguna persona debería tener
el privilegio para dirigirse por esos medios al pueblo dominicano. Los medios sociales deben exhibir un
nivel de profesionalismo, a los niveles que ameritan los tiempos modernos.
Actualmente, escuchamos muchos disparates, en un lenguaje tóxico y soez que se transmiten con
mucha frecuencia esos medios y que luego nuestros niños y adolescentes repiten con regularmente,
vulgarizando el idioma y la cultura de nuestro pueblo. El país esta asediado de ese lenguaje degradable,
vulgar y ofensivo. La capacitación de quienes hablan y escriben en los medios de comunicación debe
estar avalada por escuelas y carreras universitarias que contribuyan a perfeccionar la dicción, el uso
correcto del lenguaje para quienes se dirigen al pueblo a través de las redes sociales y de los medios de
comunicación masiva.
Pero si de algo debemos estar consciente es de solicitar al gobierno de Luis Abinader para que este se
someta al plano de la legalidad, que obedezca las leyes, nuestra constitución, promoviendo nuestra
cultura, y sometiéndose a nuestros valores como nación libre, independiente y soberana.
El gobierno debe dar un buen ejemplo con su propia actuación de no hablar mentiras al pueblo
dominicano. Luis Abinader prometió en campaña que no iba a permitir la corrupción, que no habría en
su gobierno un solo corrupto. En eso no nos mintió, porque no hay uno, sino miles de corruptos en el
gobierno del cambio. Dijo también, que iba a tomar muchas medidas en ese sentido, que cambiaría
muchas cosas malas, convirtiendo sus mentiras en parte de esa cultura que impera en el país y que el
Dr. Mazara critica con mucha razón.
Ahora bien, si deseamos que los medios de comunicación social no hablen mentiras, debe ser el
gobierno quien trace las pautas de guiarnos con su sano ejemplo para erradicar esa cultura engañosa,
malintencionada, y corrupta. La sentencia de Jesucristo cobra validez en este caso, “Aquel que de
vosotros esté libre de culpa que sea el primero en arrojar la piedra.”
Por Rey Díaz
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