Dominicanos en New York reaccionan al encuentro del presidente Abinader con expresidentes

Redacción ListínUSA
New York.-El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, se reunió a puertas cerradas con los expresidentes del país, Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina, con el objetivo de buscar una postura conjunta frente a la creciente crisis en el vecino país, Haití.
Al finalizar el encuentro, que duró más de dos horas, en el Ministerio de Defensa, dieron a conocer el acuerdo a que arribaron, el cual está concentrado en cuatro puntos claves para una política nacional sobre Haití.
Estos puntos son: la Creación de espacios de trabajo conjunto entre el Gobierno y los expresidentes para definir una política nacional coherente frente a Haití, Convocatoria del Consejo Económico y Social (CES), al que asistirán el presidente y los tres expresidentes para debatir y consensuar propuestas concretas, entrega de informes periódicos a los exmandatarios sobre el estado de la seguridad nacional vinculada a la situación haitiana, el Impulso de una política exterior unificada, articulada a través de reuniones bilaterales entre el presidente y los expresidentes.
La reacción de los dominicanos residentes en la ciudad de New York no se hizo esperar, a continuación les compartimos las opiniones de algunos dirigentes de los diversos partidos políticos dominicanos que hacen vida en la urbe neoyorquina
El Diputado de Ultramar por la circunscripción número uno por el Partido Revolucionario Moderno, Cirilo Moronta, en su condición de representante de la comunidad Dominicana en el Exterior, asegura que éste encuentro representa un paso significativo hacia la unidad nacional frente a desafíos comunes, “Esta reunión histórica demuestra una voluntad política unificada para enfrentar la crisis en Haití y sus efectos en la República Dominicana, representa un avance significativo en la búsqueda de soluciones”.
Mientras que el dirigente del Partido Fuerza del Pueblo, Ingeniero Jaime Bruno, asegura que el encuentro constituye un hecho político inédito que refleja madurez política e institucional. De entrada acordaron una postura común frente a la crisis haitiana y eso es muy importante. La conformación de espacios de trabajo conjunto y la convocatoria del Consejo Económico y Social genera grandes expectativas muy esperanzadoras para el futuro de la política de ambas naciones.
Bruno entiende que la postura unificada fortalece la imagen del país ante la comunidad internacional, al tiempo que permite diseñar estrategias coherentes y sostenibles para abordar temas como la migración irregular, la seguridad fronteriza y la cooperación bilateral. Sin embargo, se corre el riesgo de que un enfoque excesivo dañe las relaciones diplomáticas con Haití y proyecte una imagen negativa de nuestro país si no se equilibra con sensibilidad humanitaria.
Creo que la comunidad internacional debe asumir un rol más activo y responsable. Haití necesita más que discursos: requiere apoyo real en reconstrucción institucional, salud, seguridad y gobernabilidad. La República Dominicana puede liderar este llamado, promoviendo soluciones multilaterales y sumando voces de académicos, diplomáticos y países aliados que aporten experiencia y compromiso y con la unificación de estos cuatro lideres la cooperación podría ser posible.
Este encuentro entre los principales líderes políticos dominicanos no debe quedarse en un gesto simbólico. Puede ser el inicio de una nueva etapa de diplomacia sensata, inclusiva y solidaria, que priorice la estabilidad del Estado haitiano y la seguridad nacional de la República Dominicana.
Por su parte el empresario y líder comunitario Roberto Rojas destaca la madurez política del presidente Abinader y los expresidentes al unirse frente a la crisis haitiana, enviando un mensaje ejemplar a las nuevas generaciones, “Cuando la patria está en peligro, las diferencias políticas pasan a un segundo plano”.
Rojas felicitó al presidente Abinader y a los tres exmandatarios por “poner primero los intereses del país”, al asegurar que este tipo de acciones envían un poderoso mensaje de unidad nacional y responsabilidad patriótica en momentos de gran desafío, “Esta cumbre marca un antes y un después en nuestra historia democrática reciente. Es una muestra de que cuando la patria está en peligro, las diferencias políticas pasan a un segundo plano. Y ese es el mensaje que las nuevas generaciones de políticos deben entender: primero la nación, luego las agendas particulares”, expresó el también presidente de la Asociación de Empresarios de Transporte de Nueva York.
Rojas concluyó haciendo un llamado a todos los sectores del país a apoyar esta iniciativa de diálogo y concertación, y a respaldar las instituciones nacionales en su labor de salvaguarda del orden, la seguridad y el desarrollo.
El dirigente del partido Fuerza del Pueblo en Manhattan, Gregorio Morrobel, entiende que el encuentro entre los líderes políticos dominicano fue atinado, prudente, en cierto modo beneficioso para el país, debido a que ofrece cierta garantía en cuanto a la estabilidad, seguridad y a la existencia misma de la República Dominicana
“Todo va a depender de cuál sea la intención del presidente Luis Abinader. De todos modos entiendo que el diálogo debe mantenerse hasta que los resultados muestren un consenso y, de esa forma procurar la unificación de todos los sectores que inciden en nuestro país”.
Morrobel asegura que la migración haitiana se ha convertido en el principal problema de los dominicanos, al tiempo de destacar que “La inviabilidad del estado haitiano es la principal amenaza para la República Dominicana”.
Finalmente el dirigente de la Fuerza del Pueblo en el Bronx, Ramón Santana, es de opinión que la situación creada por el mal manejo del control migratorio en la República Dominicana es algo de fácil diagnóstico, difícil solución y que requiere de mentes inteligentes y pacientes para exitosamente manejar la misma.
“En ese sentido la reunión entre el presidente Luis Abinader, Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina representa un esfuerzo significativo por mostrar unidad y diálogo entre las principales fuerzas políticas del país. Este tipo de encuentros envía un mensaje de estabilidad y cooperación en momentos de desafíos nacionales, como la situación económica, la seguridad y las relaciones internacionales”.
Santana asegura que, “Este gesto puede fortalecer la percepción de madurez política y la disposición de los líderes a priorizar el bienestar nacional sobre diferencias partidistas. Sin embargo, también podría generar escepticismo en algunos sectores que buscan cambios más profundos y coherentes en la política dominicana. En cualquier caso, la reunión refleja un esfuerzo por proyectar un frente común ante los desafíos del país, algo que puede tener implicaciones positivas en la percepción pública y en la estabilidad política.”




