Opinión

El odio no es buen consejero, mucho menos en política

POR PLANTIDA H. REYES DOMINGUEZ

A personas consideradas sabias y a otros no tanto, un poco comunes quizás, los he escuchado referirse al odio como “algo despreciable”, “injustificable”. Sentir odio hacia un semejante es “veneno que se lleva al alma”.

El Papa Francisco se refirió al tema recientemente al conmemorarse el Dia Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto: “La lógica del odio y la violencia nunca se puede justificar”, dijo el Pontífice.

El tema ha sido tratado por miles de personas, vivas unas, y otras ya fallecidas, como es el caso de la escritora inglesa Victoria Woolf: “El odio no es un buen consejero”. Le tomo la palabra a Woolf para titular estos párrafos.

Hemos observado cómo personas hablan a “boca llena” que odian a otros que, en muchos casos ni cuenta se han dado ni mucho menos presienten que tal o cual persona los odia, y se revisan y chequean sus recuerdos y se preguntan ¿Por qué me odia? ¿Qué le hice?

Y vuelvo al Papa Francisco: ”La lógica del odio y la violencia no es justificable”.

Guillermo Moreno

En fin, el odio no es buen consejero, mucho menos en política. Con el pasar de los años, he visto formarse o formalizar alianzas entre partidos u organizaciones políticas que por décadas llevaron su rivalidad con odios y resentimientos que no impidió llegaran a concretar acuerdos con fines electorales.

La sociedad dominicana ha asistido, con gran asombro, a conocer alianzas políticas denominadas: “Alianza rosada”, “Frente Patriótico”, “Pacto de corbatas azules”, “La Gran Alianza Nacional”, “La Gran Alianza Renovadora”, entre otras, de índole político.

Casos concretos

En la actual campaña electoral, con miras al triunfo de distintas candidaturas en las elecciones municipales de este mes y las congresuales y presidenciales de mayo, algunos candidatos oficialistas y opositores han mostrado odio y resentimiento a sus iguales aspirantes a cargos electivos, en unos casos, mientras que, en otros, el resentimiento lo han mostrado desde dentro de los acuerdos mismos.

Tal es el caso de Guillermo Moreno, propuesto a la senaduría de la capital por el Partido Revolucionario Moderno -PRM-. Tras ser proclamado candidato a la posición, ha ido a los medios de comunicación a mostrar todo el odio y resentimiento del que está lleno su corazón. Ese odio lo ha echado al candidato oponente de la Fuerza del Pueblo, Omar Fernández.

Por suerte, ha encontrado respuestas y resistencia en la población y en hacedores de opinión pública, quienes le han parado de golpe, a que detenga el odio que siente por el padre del oponente, y no descargarlo contra el hijo. Ese odio es injustificable como todos los tipos de odio.

Omar Fernández no tiene la culpa de ser popular ni culpa de lo ocurrido en el pasado entre su padre, tres veces presidente de la República, y el hoy contrincante a la senaduría del Distrito Nacional. Omar no es culpable del pasado, por lo que Moreno jamás debe señalar que está “atrapado” en el ayer del padre.

La sociedad dominicana ha adquirido conciencia política y por tanto aborrece el odio, al ver el desfile de las alianzas partidarias que en ocasiones parecían inverosímiles, y es así como Guillermo Moreno ha tenido que guardarse todo el suyo contra Omar y el padre.

En política ni en ningún otro renglón, el odio no es buen consejero. Las alianzas y el deseo de permanecer en el poder le pasan por alto.

Y es así que Guillermo Moreno, como político, y hasta presidente de un partido, debe o debería saber que, en una eventual segunda vuelta, si el presidente Luis Abinader no completa el 50+1 de los votos válidos el 19 de mayo próximo, y si se produce un “tranque”, el PRM podría pactar con la Fuerza del Pueblo. O sea, podría producirse una “alianza” presidencial entre ambos partidos, no como la que se produjo en las elecciones del 2020, sino otro acuerdo de mayor alcance y dimensiones.

Danilo

En el caso del expresidente Danilo Medina, de persistir con el absurdo resentimiento contra Leonel Fernández, y más con las declaraciones: “Abel Martínez será el candidato de la Alianza RescateRD”, estaría propiciando quedarse solo en un Partido de la Liberación Dominicana con dos o tres dirigentes y simpatizantes. O sea, el PLD podría quedarse fuera del pastel del poder.

Y, si en caso contrario, el PRM pactara con Medina, como se ha comentado en los últimos días tras la pregunta de un periodista al presidente Abinader en LA Semanal realizada en San Francisco de Macorís, sería, por demás, el entierro del PLD, y el triunfo de la Fuerza del Pueblo y el Partido Revolucionario Dominicano -PRD-.

Al parecer, la Alianza RescateRD, compuesta por el PLD, Fuerza del Pueblo y el PRD, no está del todo bien estructurada como se supone son los acuerdos políticos, ya que, al persistir el resentimiento en una de las partes, su permanencia, tras el 18 de febrero, está incierto. Cualquier cosa podría pasar entre este mes y el 19 de mayo próximo. Lo que si apostamos es por el bien del pueblo dominicano.

De producirse una alianza PRM y Fuerza del Pueblo, sería muy incómodo para Guillermo Moreno; y de ser el PRM con el PLD el tema sería “preocupante” para la democracia y el futuro de ambos partidos políticos.

Es por eso que me quedo con lo dicho por la Woolf: “el odio no es buen consejero”.

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