Opinión
MIRIAM, DIGNIDAD Y JUSTICIA.
ELIAS BARRERA CORPORAN.
La dignidad de la magistrada Miriam German Brito fue superior a la iniquidad de aquel engreído procurador amparado en el poder presidencial que guardó silencio de complicidad ante el deseo de ofender.
La luz que emanaba de la pequeña mujer superó la soberbia y el engreimiento, y su voz educada llenó de afrenta a los todopoderosos de entonces, la poesía la acompañó y la seriedad le dio un espacio superior ante el pueblo dominicano.
Jamás ha estado la justicia mejor servida, jamás ha estado mejor representada y mejor impartida porque es independiente del poder político y es garantizada por el Presidente de la República, Luis Abinader Corona y Miriam German Brito.

El camino ha sido largo y difícil, ha tenido que enfrentarse al pasado corrupto y al afán de grupos poderosos por doblegarla con amenazas a ella que conoció y enfrentó desde dentro precisamente una justicia corrompida y a aquel heredero del Trujillismo que igual quiso ofenderla y dirigirla sin saber que hay seres de luz divina que se casan con la justicia divina y se comprometen en matrimonio con la gloria .
No hay ni debe haber mejor comparación para la magistrada Miriam German que esa Rosa Duarte enamorada de la patria, o esa María Trinidad Sánchez callendo fusilada con la falda amarrada y la bandera nacional en el pecho, o Minerva Mirabal rodando en el precipicio de la muerte para llevarse entre sus uñas el cuerpo putrefacto del tirano maldito.
Es justicia en manos limpias, es valor y es compromiso, es escribiendo historia patria en el presente que está Miriam German Brito, la magistrada, el antes y el después de la justicia, no habrá jamás posibilidades para la perversidad política o la no política en la justicia Dominicana.




