Arrecia lucha en el Concejo Municipal para que los no ciudadanos puedan votar en elecciones locales de NYC
El proyecto de ley, que restauraría el derecho al voto para más de 900,000 inmigrantes con ‘Green Card’ y permiso de trabajo, es apoyado por 34 concejales, pero la Administración De Blasio no lo respalda
Fuente : eldiariony.com
En un nuevo impulso que busca ampliar las protecciones y espacios de participación electoral para la comunidad inmigrante, líderes políticos y activistas de la Gran Manzana están empujando con fiereza una iniciativa de ley en el Concejo Municipal para restaurar el derecho de los neoyorquinos que no son ciudadanos, a que puedan votar en elecciones locales, una norma que en 1926 existía ya en los cinco condados y luego se eliminó en 2002 por completo.
A través de la llamada Coalición Our City, Our Vote (OCOV), (Nuestra Ciudad Nuestro Voto) empujada por la Coalición de Inmigración de Nueva York (NYIC) y United Neighborhood Houses, manifestantes se dieron cita a las afueras de la sede del Concejo Municipal para exigir al órgano legislativo que apruebe de inmediato el proyecto, denominada Intro 1867.
Una vez se de luz verde a la iniciativa legislativa, que cuenta ya con el apoyo de 34 concejales, pero no de la Administración De Blasio, se ampliaría el padrón electoral de la ciudad de Nueva York, otorgando el derecho al voto en elecciones locales a unos 900,000 inmigrantes que cuentan con Green Card o documentos de trabajo, que viven actualmente en la Gran Manzana. Cabe advertir que la nueva ley autorizaría a ese grupo de inmigrantes a participar solamente en elecciones municipales para Alcalde, Defensor del Pueblo, Contralor, presidentes de condados y jueces locales, pero no en elecciones estatales ni federales, como senadores ni Presidente del país.
Susan Stamler, directora ejecutiva de la organización United Neighborhood Houses, exigió al Concejo Municipal que someta a votación el proyecto, a fin de fortalecer una democracia incluyente.
“A medida que el COVID-19 continúa impactando nuestros vecindarios, nunca ha sido más importante garantizar que todos los residentes que viven, trabajan y pagan impuestos en nuestra ciudad puedan tener voz en nuestro gobierno”, dijo la activista. “Las casas de asentamiento saben de primera mano que garantizar que los vecindarios participen políticamente da como resultado mejores políticas públicas que fortalecen a nuestra ciudad”.
La concejal Carlina Rivera aseguró que para que en Nueva York se pueda hablar de democracia verdaderamente justa y equitativa, urge incluir a todos y levantó su voz para que la Gran Manzana de el paso adelante y sirva de ejemplo al resto del país.
“Casi un millón de neoyorquinos con Green Cards o autorizaciones de trabajo no son elegibles para votar en las elecciones locales. Tenemos la oportunidad de honrar nuestros valores inclusivos asegurándonos de que el gobierno de nuestra Ciudad sea moldeado por la gente que viven aquí ”, dijo la concejal de Manhattan. “ Somos una ciudad santuario, una ciudad de inmigrantes: tenemos el deber de dar la bienvenida a todos los que llaman hogar a Nueva York para que voten sin cuestionar ni temer. Con los derechos de voto bajo ataque en todo el país, debemos liderar el esfuerzo por hacer que la votación sea más inclusiva, accesible y democrática”.
Tras la manifestación, que contó además con la presencia de varios políticos de origen latino, como los concejales Ydanis Rodríguez, Carlina Rivera y Carlos Menchaca, promotores de la pieza le ley, el Comité de Asuntos Gubernamentales del Concejo Municipal presidió una audiencia pública, donde se escucharon las voces a favor y en contra de la iniciativa.
Y aceptando que este es un tema que toma de manera muy personal, pues Rodríguez llegó a Nueva York siendo muy joven como inmigrante con Green card, sin tener derecho a votar, como ocurre con miles de inmigrantes con las leyes electorales actuales, el concejal dominicano criticó a quienes se oponen al proyecto.
“Si hay gente tiene un problema con esto, entonces deberían mudarse a otra ciudad u otro país que no haya sido construido por inmigrantes”, comentó el líder político del Alto Manhattan, advirtiendo que otras localidades del país, como la ciudad de Tacoma Park, en Maryland, desde la década de los 90 ya permite que los no ciudadanos voten en sus elecciones municipales.
Rodríguez criticó al alcalde Bill de Blasio por no sumarse al impulso de esta ley, y lno solo e pidió que se ponga del lado de la justicia con los inmigrantes, y deje de darle la espalda a la iniciativa electoral, sino que calificó de “decepcionante” que no se haya montado a ese autobus.
El concejal Stephen Levin, presidió la audiencia sobre la iniciativa de ley, y allí interrogó a los representantes de la Administración De Blasio, quienes dejaron claro nuevamente que por ahora no respaldan el proyecto.
Así lo manifestó Laura Wood, directora del programa Democracy NYC de la Alcaldía, quien mencionó que aunque la Ciudad ha buscado todo tipo de mecanismos para aumentar el acceso de los neoyorquinos a los procesos electorales, temen que la ley promovida en el Concejo pueda ir contra la Constitución.
Otro de los argumentos que expuso la vocera de la Administración De Blasio es la falta de confianza en el trabajo de la Junta Electoral de la Ciudad (BOE), plagada de quejas.
“Tenemos que revisar esto con los abogados de la Ciudad y además, como ha dicho el Alcalde y mi oficina, creemos que la Junta Electoral nececita una reforma y el hecho de ponerle a una institución sin responsabilidad (esta nueva tarea) simplemente no nos da confianza en que vayan a minimizar el error”, agregó Wood.
“Si vienen con un producto listo y terminado, y si es legal, estamos listos para implementarla (…) Y si esto va a ser una prioridad, necesita ser financiado al máximo por la Ciudad”, dijo Ryan, asegurando que esa agencia ha estado con mucho trabajo últimamente. “Hemos estado manejando muchas cosas, en particular en el último año y medio, con la pandemia, y todo lo que hemos hecho con la expansión destacable del voto en ausencia, y poniendo casi 1 millón más de votantes, habrá un incremento en el proceso de registración y habrá un efecto dominó sobre todo el resto de trabajo”.
En medio de la audiencia se evidenció claramente que no todos los concejales ni la Administración De Blasio están remando hacia la misma dirección, con respecto a la ley que permitiría el voto a los no ciudadanos.
“La expansión de la franquicia a través de este proyecto de ley fortalecerá la participación cívica, la responsabilidad del gobierno y los derechos de los inmigrantes”, dijo Williams ante el Comité de Operaciones Gubernamentales. “También es fundamental señalar que los no ciudadanos han tenido derecho a voto en este país durante mucho más tiempo del que no han tenido derecho a voto. Seamos claros: la exclusión de los inmigrantes del voto es una opción política arraigada en el racismo y la xenofobia. Podemos aprobarla, y tenemos el deber de hacerlo”.
El concejal Kalman Yeger lo contradijo, y de paso advirtió que basado en la Constitución, Albany debe promover el cambio a la ley electoral y no la Ciudad.
El concejal Ydanis Rodríguez admitió al final de la audiencia que tiene claro desde ya que si se aprueba la ley pudiera haber demandas legales para establecer su constitucionalidad, pero pidió al Concejo dar el paso y aprobarla, y luego, si los opositores de la normativa la llevan a los tribunales, esa será otra pelea que habría que dar ante los jueces, para la que los promotores y simpatizantes de la pieza legislativa afirman estar listos.
Tras la audiencia, y sin mencionar todavía si planea llevar el proyecto de ley a votación en la plenaria del Concejo Municipal, el presidente de esa Cámara, Corey Johnson, dijo que analizará el tema para tomar una decisión a seguir.
- Datos de la propuesta
- 900,000 inmigrantes con Green Card y permiso de trabajo se beneficiarían
- Podrían votar solamente para elecciones locales
- Podrían votar en cargos como Alcalde, Contralor municipal, Defensor del Pueblo, Concejales y presidentes de condado
- 34 concejales respaldan la medida
- La Ciudad no la apoya porque tiene reservas sobre validez constitucional.




