Opinión

Violencia en Colombia trasgrede fronteras esta semana

(Prensa Latina) La participación de un comando integrado por 26 exmilitares de Colombia en el magnicidio del presidente haitiano, Jovenel Moïses, generó esta semana gran rechazo en este país y en buena parte del mundo.

 

Analistas, políticos, internautas y la población en general posicionaron en las redes sociales la etiqueta #VergueenzaMundial luego de conocer que el pasado jueves, la Policía Nacional de Haití (PNH) identificó a 28 personas presuntamente implicadas en el asesinato de Moïse, de ellos 26 de nacionalidad colombiana.

La criminalidad, que sumó esta semana 50 masacres, trasgredió la geografía de Colombia y llegó al país caribeño con uno de los crímenes más repudiados en mucho tiempo.

‘El horror de la violencia en Colombia traspasa fronteras. áAumenta exportación de mercenarios asesinos en el extranjero! áNo es la primera vez! Es una vergüenza nacional’, expresó la presidenta del Partido de la U, Aída Avella en su cuenta en Twitter.

El hecho avivó la vieja denuncia sobre la ‘exportación de mercenarios y terroristas’ colombianos a otras naciones, sobre la cual el analista, profesor y periodista Ariel Ávila recordó que se trata una historia larga y dolorosa que comenzó en Oriente Medio, luego se extendió al norte de África y más tarde a todo el mundo.

Lo último fue la operación Gedeón en Venezuela, la cual no ha sido explicada por autoridades colombianas, y ahora Haití, enfatizó por medio de su cuenta en Twitter.

Con aquella acción, frustrada por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, junto a los órganos de seguridad e inteligencia del Estado venezolano, se pretendía asesinar a dirigentes del gobierno y secuestrar al presidente Nicolás Maduro para su posterior ejecución.

Los términos de esa incursión armada quedaron plasmados en un contrato firmado por la empresa estadounidense Silvercorp, propiedad del veterano de las fuerzas especiales norteamericanas Jordan Goudreau.

Esa compañía dirigió el entrenamiento de mercenarios en campamentos ubicados en Colombia ante la mirada cómplice de las autoridades neogranadinas, aclararon evidencias aportadas por el Gobierno venezolano.

Al crimen de Moïse presuntamente por un comando colombiano, se suman ingredientes como los lazos de consanguinidad de uno de los terroristas con Rafael Guarin Cotrino, Consejero Presidencial para la Seguridad Nacional del gobierno de Iván Duque.

Ante la información, el funcionario emitió un comunicado oficial en el cual confirma que se trata de un primo, pero que no lo conoce ni tuvo trato alguno con él.

En este escenario, el presidente Duque dialogó con el primer ministro de Haití, Claude Joseph, a quien ofreció toda la colaboración para el esclarecimiento del asesinato del presidente Moïse.

El congresista del opositor Polo Democrático Alternativo Iván Cepeda, alertó que en distintos momentos de la historia contemporánea de Colombia, el mercenarismo y el paramilitarismo mostraron una de las estrategias delictivas de los estamentos militares: encubrir parte de sus crímenes de Estado mimetizándose como particulares.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Botón volver arriba