Opinión

“Transparencia Institucional” es el lema que reza en todos los países medianamente organizados y democráticos

Por Rodolfo Felipe

Desde su concepción en la  “Constitución de Moca  del  1854”, en la Cámara de Cuentas de la República Dominicana han operado muy pocos cambios sistémicos que han hecho de la   misma una entelequia institucional. La Cámara de Cuentas es el órgano superior externo de control fiscal de los recursos públicos, de los procesos administrativos y del patrimonio del Estado, encargada de dar descargos a los administradores por su gestión. La misma tiene basamento legal conforme a la Ley No. 10-04 de la Cámara de Cuentas, el Reglamento de Aplicación Núm. 06-04 del 2004, Ley 311-14, ley 200-04, ley 247-12 y los Artículos 248, 249 y 250 de la Constitución de la República.

Plantea el jurista Rodolfo Felipe, que la Cámara de Cuentas tiene como retos fácticos principales, el de crear un Sistema Nacional Anticorrupción Eficiente, conjugado e integrado por las demás instituciones que juegan un rol de principalía en la prevención de la corrupción, procurando mecanismos institucionales y verdaderamente fuertes para evitar el dispendio y malversación del erario, estableciendo y consolidando así una cultura de la transparencia en todas las instituciones, organismos y actores que reciban fondos públicos.

Todo ello con un enfoque holístico como demandan los nuevos tiempos.

Enfatizó el Lic. Felipe Rodríguez que es pertinente descentralizar el trabajo y ampliar el radio de acción de la Cámara de Cuentas, en virtud de las prerrogativas que les otorga el artículo 9 de la Ley 10-04 en su único párrafo de crear delegaciones en toda la geografía nacional. Para ello propone, la habilitación de oficinas regionales (y provinciales) de la Cámara de Cuentas de la República Dominicana para facilitar la realización de las auditorías y así evitar la burocracia que hace de la gestión fiscalizadora una quimera. Para ello, la CDC debería, lógicamente disponer de recursos económicos suficientes, tener mejor apoyo de los poderes públicos para mejores asignaciones presupuestarias, pero, sobre todo, voluntad política de todos los actores que convergen en la labor delicada de la transparencia gubernamental y la administración de fondos públicos. Como es normal, esto redundará en un mejor desempeño de su papel fiscalizador y por ende un fortalecimiento a la lucha contra la corrupción tan necesaria en estos tiempos.

Este sistema de expansión de la gestión de la CDC a niveles más cercanos que el monitoreo nacional de la cosa pública se vería aún más fortalecido con la implementación de un sistema informático que sería instalado y dirigido desde la sede central de la Cámaras de Cuentas con el fin de prevenir cualquier irregularidad de los actores regulados que se genere en el día a día del trabajo oficioso de fiscalización, teniendo acceso directo mediante un seguimiento continuo de los hechos en tiempo real, de todas las transacciones o movimientos financieros de las instituciones que reciben fondos públicos, en tres etapas, a corto, mediano y largo plazo, pero de igual manera, de las acciones administrativas, en especial, las compras y contrataciones, en la cual, podrá haber acuerdos con la Dirección General encargada a estos fines. De esa manera habrá una prevención eficiente, oportuna y veras.

Expone el también aspirante a presidir la nueva gestión de la Cámara de Cuentas, que es impostergable una “Renovación Institucional” que eleve la moral y credibilidad de este organismo a tal punto de ganarse el respeto de la gestión fiscalizadora, en tanto que, una entidad fiscalizadora o supervisora de otras debe practicar con el ejemplo. Dicho así porque la autoridad moral no solo la dará el buen perfil profesional y comportamiento  ético de sus integrantes, sino también los criterios de eficiencia, independencia y visión colectiva con  los cuales se desempeñen en esta labor de fiscalización y acompañamiento en la sanidad de la administración pública, algo altamente cuestionado en estos tiempos por todos los sectores de la vida nacional, no solo a la CDC, sino a todos los organismos del estado responsables de la transparencia, fiscalización y gestión eficiente del erario.

Esto, sin dudas, constituye una impronta negativa heredada por decenios, pero entendemos que, si hay voluntad política y ética, podremos lograr vencer esos desafíos e iniciar un proceso auténtico no solo de nueva gobernanza como la que se ha iniciado ahora, sino también de nueva transparencia en el estado dominicano. Esta es una deuda pendiente, aun en proceso, pero que debemos subsanar a la mayor brevedad, la cual no será posible si continuamos eligiendo actores que no cumplan con los estándares no solo profesionales, técnicos, sino también los éticos y de compromiso social que vinculan a un ente regulador y fiscalizador como la Cámara de Cuentas de la República Dominicana. ¡Se impone una profilaxis total!

 Adujo el postulante que, a su llegada a la Cámara de Cuentas, promoverá una gestión ética, eficiente y eficaz, para fomentar la transparencia e incentivar el uso efectivo de los recursos públicos, lo cual redundaría hacia el ahorro presupuestario, sino también a la eficiencia dirigida a una mejor inversión social, lo cual se traducirá no solo en avances institucionales, sino también en la mejora de la calidad de vida y el desarrollo humano de los dominicanos, porque en la medida que los recursos públicos se transparentan y eficientizan, así mismo avance de la sociedad y bienestar integral de todos los dominicanos y dominicanas.

Finalmente,  podemos afirmar con total certitud que la “Transparencia Institucional” es el lema que reza en todos los países medianamente organizados y democráticos, y la República Dominicana no puede quedarse al margen de eso, porque debemos estar entre los mejores sistemas de la región, ese es nuestra aspiración y nuestro compromiso, igual debe ser de todo integrante que sea elegido a conformar este importante órgano extra poder de legitimación de la administración pública. [FIN].

Por:  Rodolfo Felipe Rodríguez

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Botón volver arriba