
Incrementar la ingesta de calcio permitirá reducir el desgaste de la densidad ósea
Para las mujeres perder peso es más difícil desde los 50 años porque, según indica Vitónica, ocurre un descenso en el metabolismo que dificulta la pérdida de grasa corporal. No obstante, perder peso sigue siendo posible, pero hay que esforzarse un poco más para ello.
Ciertos cambios en la dieta pueden facilitarnos el déficit calórico necesario para bajar de peso. Entre ellos se encuentran evitar azúcares y alcohol, cuidar la ingesta de calcio, aplicar la dieta mediterránea, y otros que mencionaremos a continuación.
No recurras a dietas milagro
Una dieta muy reducida en calorías y nutrientes de calidad no es saludable en la adultez mayor ni en ninguna otra etapa de la vida. En este periodo, las dietas milagro pueden acentuar la descalcificación de los huesos, una mayor pérdida de masa magra, y un enlentecimiento metabólico.
Además, las dietas milagro te exponen al riesgo del infame “efecto rebote”, que no solo restituye el peso perdido, sino que es capaz también de añadirte más peso corporal del que tenías antes. Este escenario también repercutirá negativamente en tu estado de ánimo.
Cuida la ingesta de calcio
El cambio hormonal que caracteriza la menopausia ocasiona estragos en la densidad mineral ósea, generando una descalcificación de los huesos que los hace más endebles y que te expone al riesgo de la osteoporosis. Por ende, se recomienda cuidar la ingesta de calcio mientras se pierde peso.
Lácteos, frutos secos ricos en calcio, semillas u otros alimentos con un alto contenido de este mineral te pueden ayudar bastante para cuidar la salud ósea. Incluso, podrían ayudarte a deshacerte de la grasa corporal dado que la ingesta de calcio se ha asociado con mayor masa magra en mujeres postmenopáusicas.
Aplica la dieta mediterránea

La dieta mediterránea tradicional rica en fibra, hidratos complejos y grasas saludables puede ser bastante beneficiosa en mujeres postmenopaúsicas al incidir en la reducción de la grasa sin perjudicar la masa corporal.
Esta dieta se caracteriza por incluir alimentos como granos enteros, legumbres, frutas y verduras, frutos secos, semillas, lácteos desnatados, pescados grasos, así como aceite de oliva extra virgen, que por sí sola es muy recomendable para controlar el peso corporal.
Evita el consumo habitual de azúcar y alcohol
La reducción o ausencia absoluta de bebidas azucaradas en el día a día contribuye a una mejor composición corporal. Además, el evitar azúcares y alcohol en la alimentación diaria implica una reducción de la ingesta calórica.
Se recomienda buscar el asesoramiento y supervisión de un nutricionista antes de proceder con estos cambios. De este modo podrías sentirte más seguro en torno a la incidencia de estos y otros cambios en tu estado de salud.




