New York

Propuesta de ley busca descriminalizar y apoyar a trabajadores sexuales en Nueva York

El proyecto impulsado por la senadora estatal Liz Krueger se enfoca en castigar a los proxenetas y traficantes del sexo

Los promotores de la prostitución y los clientes serán los que sufrirán consecuencias legales con la nueva propuesta de ley.
FOTO: GETTY IMAGES
Fuente : eldiariony.com

La senadora estatal demócrata Liz Krueger, quien representa a Manhattan, presentó este lunes ante la Legislatura Estatal un nuevo proyecto de ley para descriminalizar y dar apoyo a los trabajadores sexuales en Nueva York, enfocándose más en castigar a los proxenetas y los traficantes del sexo.

Entre los detalles de la propuesta destaca que a la vez que se protege a las personas que realizan esta actividad, muchos de ellos víctimas que son obligadas a prostituirse, se siga castigando a los proxenetas y los que pagan por estos servicios.

“Creo que el papel del Gobierno progresista es defender a los que tienen menos poder contra los sistemas de explotación que buscan aprovechar su marginación. Es por eso que presento la Ley de Justicia e Igualdad para Sobrevivientes del Comercio Sexual, junto a Pamela Hunter“, escribió Krueger en su cuenta de Twitter.

Hunter es una asambleísta estatal que representa al Distrito 128 que cubre varios condados al norte del estado, y quien patrocinó el proyecto junto a la senadora.

“Estoy orgullosa de patrocinar esta legislación en la Asamblea. Es hora de que pongamos fin a la explotación de los desfavorecidos y afrontemos estos problemas directamente. La Ley de Justicia e Igualdad para Sobrevivientes del Comercio Sexual hará precisamente eso”, expresó la asambleísta también en su Twitter.

El proyecto, que se realizó con la ayuda de sobrevivientes de redes de tráfico sexual en Nueva York y que se viene analizando por más de un año, cuenta con el apoyo de varios activistas y organizaciones comunitarias que, al igual que Krueger, aseguran que la mayoría de las personas envueltas en el trabajo sexual son jóvenes de color, de las minorías, que se ven forzados a vender sus cuerpos por no contar con otras formas de ganarse la vida.

Los mismos defensores de las víctimas de la industria sexual denuncian que muchos, por coerción y no por voluntad propia, se ven en situaciones desesperadas que los lleva a la prostitución.

Y es ese aspecto principal del proyecto de ley, el no criminalizar todos los aspectos relacionados con el comercio sexual, sino solo a los promotores de la prostitución y el tráfico sexual, y manteniendo la ‘compra del sexo’ y la posesión de burdeles como actos ilegales, pero a la vez no castigar directamente a los trabajadores, es lo que hasta ahora es lo más polémico.

La propuesta ya ha sido criticada por otros legisladores estatales que ya habían presentado una propuesta similar, pero que aboga por legalizar por completo todos los aspectos relacionados con la prostitución, lo que permitiría a los trabajadores sexuales tener la libertad de realizar sus transacciones de manera segura, sin que ellos mismos o sus clientes teman  ser arrestados.

Ese proyecto fue presentado en el 2019 por la senadora demócrata Julia Salazar, quien representa a Brooklyn (D-Brooklyn) y el asambleísta demócrata Richard Gottfried, quien representa a Manhattan.

Los principales puntos del proyecto

  • No castiga a los trabajadores sexuales pero sí a los proxenetas, los traficantes sexuales, los prostíbulos o burdeles.
  • Crea un escudo contra un cargo de “promoción de la prostitución” para quienes actualmente son víctimas del tráfico sexual.
  • Ofrece una amplia gama de ayuda de servicios sociales a los trabajadores.
  • Prohíbe el uso de condones como evidencia de prostitución en juicios criminales.
  • Eliminaría todos y cada uno de los cargos de prostitución y vagabundeo actualmente en los récords criminales de una persona, sin la necesidad que esta presente una solicitud.
  • Pide que se eliminen otros delitos cometidos por sobrevivientes de la trata a instancias de sus explotadores.
  • Otorga protecciones más fuertes para los niños, ya que antes los que compraban sexo a menores de 15 años, o a cualquier menor de 18 años en una zona escolar, podían usar una “defensa por ignorancia” alegando que no sabían que el niño era menor de edad, pero ahora eso se eliminaría.
  • Además se crean multas contra los compradores de sexo basadas en sus ingresos de hasta $ 50,000 en lugar de tiempo en la cárcel, ya que es poco probable que la mayoría de los clientes sean encarcelados por tratarse de un delito menor.

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