Jesús Cristo no nació el 25 de diciembre

Rey Díaz
Jesús no nació el 25 de diciembre cuando los cristianos celebran la navidad. En todo caso, los historiadores no se ponen de acuerdo para decirnos con exactitud la fecha de su nacimiento. El Nuevo Testamento no ofrece la fecha de su nacimiento, aunque tradicionalmente la fecha de su nacimiento se celebra el 25 de diciembre como el día de su nacimiento.
Los documentos que han llegado hasta nosotros parecen indicar, más bien que la fecha más aproximada de su nacimiento corresponde al mes de nisan en el calendario judío y en el gregoriano la fecha cae entre abril-mayo durante la primavera.
Pero como la muerte del hijo de Dios se efectuó sobre la cruz durante la celebración de la Pascua Judía que se celebra durante el mes de nisan, que corresponde al mes de abril-mayo, la iglesia decidió cambiar la fecha de su nacimiento para no celebrar su muerte y resurrección tan cercana a la fecha de su nacimiento.
De ahí que tradicionalmente la Iglesia ha estado celebrando la natividad de Jesucristo el Hijo de Dios, en una fecha que no corresponde necesariamente con su nacimiento, lo que para el mundo cristiano eso ya no importa; lo que si importante es que a la vez que se celebra la fecha de Adviento, se recuerda que ya el vino al mundo y se cumplieron así las profecías del Antiguo Testamento. Así como esas profecías sobre Jesús se cumplieron, de la misma forma se volverá a cumplir lo prometido por Jesús, cuando el vuelva otra vez al mundo, pero esta vez regresará por su iglesia, los que han creído en él como su Salvador.
El evangelio de Lucas anuncia la salvación del Hijo de Dios, quien vino al mundo para salvar a los pecadores. El mundo celebra en diferentes formas la navidad, pero al anticiparse a su propia celebración, dejan a un lado el motivo principal por el cual Cristo vino al mundo.
Lucas dice que había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presento un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeo de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: “No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor” (Lucas 2: 8-11).
Los análisis históricos que tratan de comprobar la veracidad en la narración de los textos bíblicos, siempre pondrán en duda los hechos sobre su vida, muerte y resurrección. Pero Jesús, siendo el Hijo de Dios, no tuvo un secretario que tomada notas de sus dichos, no tenía seguidores especialistas en la redacción de textos históricos, sin embargo, de Jesucristo se ha escrito más, se han creado más obras de artes, música, esculturas, lienzos y frescos que de ningún otro personaje en la historia de la humanidad.
Su influencia en la civilización occidental sigue siendo de primer orden. De sus enseñanzas han surgido cientos de movimientos y organizaciones convertidas luego en iglesias. Y por los últimos 20 siglos el cristianismo sigue causando impacto en millones de personas alrededor de todo el mundo.
A su vez, los seguidores de Jesucristo han sido perseguidos, torturados, asesinados, quemados en hogueras, crucificado, echados a fieras salvajes, obligados a renegar su fe y han sido decapitados. Y sin embargo, en vez de reducirse su número, los cristianos siguen creciendo y su testimonio sigue siendo impactante para el mundo sin fe, sin Dios y sin esperanza.
La fecha de su nacimiento no es relevante, lo que sí es relevante es que él ya vino por ti y por todos aquellos que todavía necesitan oír sobre el hijo de Dios. La navidad nos trajo la luz de Jesucristo que ilumina la vida pecaminosa para que los humanos puedan encontrar el camino de la paz, el amor y de la gracia de Dios que se da desde la fe, a través de Jesucristo.
En estos días de festejo navideño recordemos que Cristo Jesús vino al mundo para Salvar a los pecadores y quien cree en él, tiene vida eterna.
Recordamos la Canción que dice:
“Por el mundo camino,
un hombre muy especial,
Recorriendo las aldeas
y proclamando la paz.
El evangelio nos dio
para darnos libertad,
Dijo el ama tu hermano
y a Dios servirás primero.
Es Jesús,
Jesús el carpintero,
que debiendo ser servido
quiso el servir primero.
Que debiendo ser servido,
quiso el servir primero”. (Se repite).




