NoticiasOpinión

Hacia una Justicia Independiente

Las frecuentes irregularidades en materia de impartir justicia en la República Dominicana durante la convulsiva historia republicana de la breve democracia esta se ha visto empañada por la precariedad de un Ministerio Público que siempre ha estado orquestado por el poder Ejecutivo. El sistema presidencialista impuesto por los gobernantes de turno en el poder, ha dejado una secuela de efectos negativo en el avance de nuestra democracia. Sin embargo, con la elección del nuevo presidente Luis Abinader parece que el país se encamina hacia el fortalecimiento del sistema judicial tras el nombramiento de una procuradora, que obedezca las leyes y la constitución del país, sin ser maniobrada por el poder ejecutivo. 

 

En materia penal la nación parece encaminarse hacia los primeros pasos en el fortalecimiento del sistema democrático. Pero ese es el primer paso frágil, de muchos otros que se deben tomar y que servirán para consolidar un sistema que ha sido anacrónico y perturbador, en todas las áreas del derecho constitucional y administrativo de la República Dominicana. 

En este nuevo escenario político que se inició el 16 de Agosto pasado, el nuevo gobierno de Luis Abinader y los inquilinos del palacio de gobierno, tienen que discernir en este nuevo proceso los límites de sus propias normativas gerenciales, las cuales tienen que ver con la no intervención en materia de la división que debe existir entre los poderes del Estado y los límites de los poderes ante una procuraduría independiente, la cual requiere libertad de acción al procesar los casos de impunidad y corrupción de las pasadas administraciones de los gobiernos del PLD.

En primer lugar, el pueblo ha recibido con beneplácito la promesa del nuevo presidente de nombrar una procuradora independiente que someta a la justicia a los funcionarios que han incurrido en actos de corrupción, sin la interferencia del Presidente. En segundo lugar, el pueblo eligió a Luis Abinader, para salir de los 20 años de impunidad, y corrupción que el PLD impuso a la nación en los gobiernos presididos por los ex presidentes Leonel Fernández y Danilo Medina.

Durante esos años de gobierno el país se vio azotado por los escándalos de sobornos, corrupción administrativa, lavados de activos y mal uso de los fondos del Estado, lo que colmó la paciencia del pueblo para sacar del poder al PLD, quien legalizó la corrupción durante su paso por el poder y donde la justicia se vio prisionera de la impunidad.

Es el deseo del pueblo ver que los funcionarios que incurrieron en actos de prevaricación contra el Estado sean llevados a la acción de la justicia, después de 20 años donde se elevó la deuda externa a más de un 40% de lo que el país debía antes de que el PLD llegara al poder. El PLD impuso en los diferentes estamentos del Estado Dominicano el robo del erario público para uso personal, como nunca antes en la historia de la nación se impuso la ilegalidad, comprando el voto de los legisladores con el dinero del Estado para pasar proyectos de leyes que favorecieron los corruptos y comprando el voto del pueblo, mientras los funcionarios corruptos tenían luz verde para enriquecerse impunemente.

Los funcionarios de los gobiernos presididos por Leonel Fernández y Danilo Medina produjeron en el país los actos más viles de corrupción. Así pasaron de la baja pequeña burguesía, a multimillonarios. Es decir que después de 20 años de gobierno pasaron de la pobreza, a multimillonarios. La corrupción se extendió por el aparato administrativo en el país mucho más letal que el Covid-19.

Es por esa razón que el pueblo quiere ver funcionarios presos. El ministerio público tiene que actuar con cautela, sin prisa, ni emociones pero si amparados en las leyes que rigen nuestro código penal. La nueva procuradora no debe actuar bajo la presión de nadie, de tal manera que lleve a cabo una exhaustiva investigación de los funcionarios señalados por actos de corrupción para la elaboración de los expedientes acusatorios que llevarán a los implicados a enfrentarse con la justicia. Pero no nos hagamos ilusiones porque muchos de los jueces en las cortes son del PLD, y es muy probable que los nuevos acusados, aunque se muestren las evidencias, no sean condenados por los jueces peledeístas.  

No obstante, no podemos perder las esperanzas porque los años de servicio en las cortes de justicia y su esmerada labor judicial hacen de la procuradora general de la República la persona idónea para ese cargo. La distinguida magistrada Mirian Germán Brito tiene toda la simpatía y respaldo del pueblo para el puesto que ocupa.

El pueblo no puede perder la esperanza ante los incontables actos de corrupción que sucedieron durante el transcurso de los pasados 20 años, pues sin duda alguna, no podrán ser resueltos, en un abrir y cerrar de ojos. La elaboración de esos expedientes requiere de mucha investigación y demostración de evidencias que prueben los delitos de los implicados en las cortes del país para enjuiciar a los culpables.

Sin embargo, lo que no parece ayudar mucho la imagen del presidente frente a la opinión pública, es la imparcialidad del presidente que se ve comprometida en este proceso con las visitas del mandatario Luis Abinader, a los ex presidentes Leonel Fernández, y Danilo Medina, junto a políticos cuya trayectoria por el gobierno, dejaron profundas huellas en el mal uso de los recursos del Estado. 

Además, el pueblo ha sindicalizados a esos funcionarios como ladrones de los recursos del Estado, malestar que exige a las nuevas autoridades hacer una investigación, y que san sometido los corruptos a la acción de la justicia y sean forzados a devolver robado al pueblo.

Está claro que el pueblo al ver a Luis Abinader ir y consultar a quienes el pueblo rechazó por el voto, da la impresión de que amparará a estos políticos corruptos, aunque en su discurso haya prometido todo lo contrario. El pueblo sin embargo, recuerda las promesas de otros políticos que han prometido mano dura contra la corrupción pero a la hora de la verdad las promesas se convierten en buche y pluma no más. 

Por otro lado, los funcionarios que presenten sus declaraciones de bienes, y quienes dentro de ellos exhiban fortunas exageradas, deben ser rastreadas, porque detrás de esas riquezas, hay corrupción, lavado de activos, narcotráfico o recursos adquirido por actos de soborno. 

En ese sentido la procuradora Mirian Germán Brito, tendrá mucho trabajo porque para sanear la democracia en el país se hace imperativa una justicia imparcial, efectiva; que sea administrada con rigor y que, por tanto, lleve a la justicia a todos aquellos que hayan incurrido en actos reñidos con la ley según lo establece el código penal vigente.

Una justicia que deje libre a los principales delincuentes políticos, y mantenga presos a ladrones de poca monta, perpetuará la injusticia que se sirve en mucho de los principales tribunales de la nación, donde se usa el soborno, la compra de sentencias y la influencia de los poderes del Estado. Por tanto, el pueblo quiere ver procesado a Leonel Fernández, que se sienta en el expediente mismo de la corrupción, La Fundación Democracia y Desarrollo, Funglode.

Esa es una organización hecha con los recursos del Estado Dominicano y obsequios del narcotráfico. Comúnmente se habla de seguir la ruta del dinero, esa vía conducirá a la procuradora al origen de los recursos que estos delincuentes poseen en la actualidad. Por eso el pueblo ve de mal gusto que el presidente consulte con funcionarios corruptos, por aquello de “dime con quién andas y te diré quién tu eres.”

Luis Abinader debe cuidarse del doble mensaje que está enviando a la nación, porque el pueblo no aceptará más corrupción y el presidente debe tener en cuenta que el pueblo votó no a favor de su persona, sino en contra del PLD. Así que, si Luis Abinader quiere ser reelecto después que cumpla los primeros 4 años, debe gobernar respetando la decisión y el deseo del pueblo dominicano sino “Es pá fuera que van”. 

Él sabe bien que desde el discurso de aceptación de su victoria se oyó clamar entre los congregados el pedido de meter presos a los corruptos ladrones del partido morado. El pueblo no quiere ver repetir los gobiernos que hicieron Antonio Guzmán Fernández, Salvador Jorge Blanco, Hipólito Mejía, Leonel Fernández y Danilo Medina. 

El presidente Luis Abinader puede pasar a la historia como uno de los hombres más distinguidos que ha pasado por el poder, solo si da seguimiento al clamor del pueblo, apoya las decisiones de la procuradora, para que esta tenga total libertad en someter a la justicia a los funcionarios corruptos y se le quite lo robado. Solo así la patria se encaminará hacia una justicia independiente y una democracia donde la ley sea igual para todos.

Por : Rey Díaz

zoolaar@live.com

 

 

Rey Díaz es periodista graduado del Instituto Dominicano de Periodismo, posee además una Licenciatura, Maestría y Doctorado, College of New Rochelle, New York Theological Seminary and Drew University, in Madison New Jersey.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Botón volver arriba