
Donald, Trump presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, se ha convertido en la imagen funesta de la mentira. El recuerda la legendaria figura de Pinocho, solo que al personaje de las tiras cómica le crecía la nariz mientras que a Trump parece que le crece toda su grotesca mitómana imagen.
Cuatro años más de su gobierno significaría para el país un trágico ejercicio del poder con cifras incalculables de muertos por el Covid-19 y una recesión económica que tomaría años para su plena recuperación. Miles de negocios grandes y pequeños desaparecidos totalmente y los servicios sanitarios en ruinas, colocando a un nivel de proporciones incalculables los efectos desastrosos a toda la Nación Americana.
Aquellas promesas de campaña con la que conquisto el poder han quedado atrás. Entre las cosas que prometió se encuentra la reparación de carreteras, puentes, aeropuertos, el sistema de salud, el complejo militar seria transformado ampliamente con nuevos equipos y aviones militares. Amén de la construcción del muro fronterizo entre México y Estados Unidos.
También prometió negociar con China, no para convertirla en nuestro peor enemigo, sino para que las relaciones se conviertan en beneficios de los intereses económicos de ambas potencias. Y lo que ha sido su más grande promesa “hacer de nuevo grande a América”.
Hasta ahora ninguna de esas promesas han sido cumplidas y la nación está peor que cuando Donald Trump tomó la presidencia casi cuatro años atrás. En estas próximas elecciones está en juego la vida, la salud y el bienestar social, político y económico del pueblo norteamericano.
Los estrategas junto al candidato presidencial del descarriado Partido Republicano te dirán todo lo contrario. Pero lo cierto es que ante la pandemia del covid-19 el sistema de salud está en su peor crisis sanitaria.
Un enfoque económico indica, según el Departamento de Trabajo, que el desempleo es de 11,1 por ciento para el mes de junio pasado, por debajo del 13,3 por ciento registrado en mayo de este mismo año. Sin embargo, la BBC había informado el 8 de mayo pasado que el desempleo había subido en los Estados Unidos a 14,7% siendo el mayor desde la depresión en los años 30.
Este presidente no ha cumplido ninguna de sus promesas y lo que sí ha hecho muy bien es revertir los avances sociales en materia de los derechos civiles, agudizando el conflicto racial, agitando las élites de poder blanco y desatando la ola más grande de brutalidad policiaca de los últimos años, amplificadas por los disturbios y el repudio de publicaciones en las redes sociales.
El racismo ha sido tal, que los fundamentos de esta Nación en materia de los derechos civiles han sido revertidos y echada a la basura las leyes que protegen a los menores de edad, cuando cientos de niños y niñas permanecen encerrados en jaulas como animales. Esos infantes latinos han sido separados de sus padres, sin tener un récord confiable de procedencia, lo que parece ser parte de una agenda oculta. A estos niños se les ha privado de su libertad, se le ha desarraigado de sus padres, no se le ofrece una educación que los integre a la sociedad y los daños emocionales a los que son expuestos enfrentarán serios conflictos emocionales, a largo y corto plazo, un daño de proporciones incalculables.
En Estados Unidos todos los latinos estamos en peligro, y no me estoy refiriendo a los indocumentados, sino también los residentes legales y los ciudadanos naturalizados. La punta racista del Iceberg de Donald Trump la expuso su hijo mayor en la última Convención Republicana, al atacar a los inmigrantes latinos. El mismo presidente se ha referido en reiteradas ocasiones a los inmigrantes como violadores, ladrones y en su vocabulario ha reducido la raza a un nivel de animales salvajes.
Cuatro años más de un gobierno presidido por Trump representa la ruina económica para esta Nación. Porque no ha sabido mantener unas relaciones diplomáticas armoniosa con sus aliados europeos, ha arruinado los tratados comerciales con nuestros más fieles aliados y ha hecho el ridículo en las cumbres internacionales al hacer un papel grotesco frente a otros presidentes y al referirse en forma despectiva a figuras distinguidas de la política de otros países.
También ha ridiculizado a muchos de los mejores y más condecorados militares de carrera, se ha burlado de prestigiosas y respetables agencias federales como el FBI, la CIA, así como altos funcionarios de sobrado prestigio y alta capacidad en el servicio de esas agencias.
Sus constantes ataques misóginos contra mujeres no han sido pocos. Sus furias denigrantes han sido lanzadas contra personas de diferentes razas, mientras se goza exaltando las supremacías de los blancos, dictadores de otros países del mundo, así como atacado racialmente al ex inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama al pretender negar su origen y nacimiento en los Estados Unidos, como también ha atacado miserablemente a mujeres de descendencia Afroamericana y a deportistas del football y basquetbol, quienes protestan al colocarse de rodilla al principio de los juegos deportivos, cuando se está entonando el himno nacional norteamericano, en reclamo de justicia racial.
Cuatro años más de Donald Trump, significan un gobierno que llevará al país a la peor tragedia que Presidente alguno haya ocasionado con una ruina en el servicio Sanitario, una recesión económica, cuatro años más escuchando mentiras a un ritmo de 20 por día, una incalculable cifra de muertos para una pandemia mal manejada y cuatro años más de encierre domiciliario condenados solo a salir a las funerarias, los hospitales y supermercados, si no es que también se desata una hambruna a nivel nacional.
Por : Rey Díaz




