Partido FARC reafirma compromiso con la paz en Colombia

El Acuerdo de Paz firmado con el Estado colombiano es una victoria para la sociedad colombiana y para el mundo, por ello trabajamos junto a la gente del común para que sea una realidad lo que este documento contiene, apuntó FARC.
Las balas escribieron nuestro pasado, la educación será nuestro futuro. El Acuerdo lo firmaron las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Estado, pero el compromiso de paz con justicia social lo asumimos con la sociedad colombiana y el mundo entero.
Al respecto, Sandra Ramírez, senadora por ese partido escribió: en el 2016 dejamos atrás la guerra para llegar a trabajar por la defensa de la paz, la justicia y la dignidad del pueblo.
Siempre lucharemos por la paz y la justicia social de Colombia. A la guerra le diremos no más y por la paz lo daremos todo, manifestó por su parte Pablo Catatumbo, integrante del Consejo Política Nacional de FARC.
El 26 de septiembre de 2016, el entonces líder de las insurgentes FARC-EP, Timoleón Jiménez (Rodrigo Londoño), quien es presidente del ahora partido FARC, ratificó el compromiso con la paz tras rubricar el mencionado Acuerdo.
La firma tuvo lugar en una ceremonia protocolaria organizada en esa caribeña urbe para oficializar ante 15 presidentes, cancilleres y directivos de organismos multilaterales el pacto pacificador divulgado el 24 de agosto de ese año en Cuba.
En fecha previa los integrantes de la otrora agrupación rebelde aplaudieron de manera unánime el conjunto de consensos logrados en La Habana, sede del diálogo entre ambas partes durante casi cuatro años. El llamado Acuerdo Final contempla proyecciones en torno a temas cruciales como la transformación del campo mediante una reforma rural integral, el combate contra el tráfico ilícito de drogas, reparación de los daños causados a las víctimas, cese el fuego bilateral, refrendación e implementación.
Considerado único en el continente, ese conflicto ha dejado un saldo de unos 300 mil muertos, casi siete millones de desplazados y al menos 45 mil desaparecidos.




