Debates sobre reforma de OMC permiten encarar desigualdades

En opinión de Azevedo, la lucha contra las desigualdades concierne a toda la comunidad global. Las políticas nacionales, incluidas la educación, la capacitación y la recapacitación de los trabajadores desplazados, así como la infraestructura, son vitales para ayudar a las personas a adaptarse a la economía de los países, sostuvo.
Azevedo también consideró que es mucho lo que se puede hacer en el sistema comercial para mejorar la inclusión y promover una distribución más amplia de los beneficios del comercio y de la economía moderna.
Los miembros de la OMC, precisó, están discutiendo precisamente eso a través de una serie de iniciativas y debates.
Comentó que la reforma del ente multilateral brinda la oportunidad de centrar la agenda de trabajo en cuestiones que hacen que el comercio y sus normas respondan mejor a las demandas de la economía actual de manera inclusiva.
Esto comprende los debates actuales sobre sectores que aseguran el sustento de millones de ciudadanos vulnerables en todo el orbe, como la agricultura y la pesca, acotó.
Otras áreas con gran potencial incluyen el comercio electrónico, iniciativas para ayudar a las pequeñas empresas, el empoderamiento económico de las mujeres e inversiones.
El progreso en estos frentes ayudaría en gran medida a los segmentos marginados de las sociedades modernas, significó por último el líder de la OMC.




