Educación

«El prefijo «neuro» está de moda. Es una realidad imparable»

Carla A. Carvalho Gómez

Artículo de Carla A. Carvalho Gómez, psicóloga general sanitaria con formación específica en Neuropsicología y fundadora del portal Hablemos de Neurociencia:

En la actualidad, el prefijo «neuro» está de moda. Es una realidad imparable. Si introducimos dicha raíz (neuro-) en cualquier buscador en apenas 0.45 segundos las entradas o artículos al respecto ascienden hasta la friolera cantidad de 73.200.000 resultados, los cuales van aumentando día tras día. Quizás si ahora mismo estás comprobando estos datos, seguramente, no coincidan.

Sin embargo, ¿sabemos las connotaciones que tiene dicha raíz sobre las palabras que acompaña? Popularmente, asociamos dicho concepto a la Ciencia, y más concretamente, a la Neurociencia. De esta forma, se concluye de manera cuasi-automática que toda palabra acompañada por esta raíz etimológica se rige mediante unos principios o fundamentos. Pero, ¿es así en todos los casos?

Si centramos nuestra investigación en las nuevas áreas de conocimiento relacionadas con la Neurociencia y, más concretamente, en aquellas que surgen entorno al concepto «neuro-»; los resultados son abrumadores y, en la mayoría de los casos, devastadores.

En este artículo, en concreto, centraremos nuestra atención sobre nueve áreas de conocimiento surgidas en torno a este concepto. Analizaremos qué son y bajo qué principios o fundamentos científicos se rigen, ofreciendo al lector una visión holística y pormenorizada de la materia.

¿Qué fundamentos científicos se esconden tras estas «profesiones»? En los últimos años, como consecuencia de los avances científicos y tecnológicos realizados en el campo de la Neurociencia, son muchos los que han querido sumarse a la neuro-moda en la que nuestro país y, por qué no decirlo el mundo, se encuentra inmerso.

El impacto de la Neurociencia es tal, que no es difícil encontrar palabras cotidianas acompañadas por este prefijo que hacen caer al lector y/o cliente en la errónea idea de la veracidad de los fundamentos científicos sobre los que se rigen estas disciplinas emergentes. Tras una búsqueda exhaustiva podemos afirmar que nos encontramos ante una situación crítica, pues son múltiples las disciplinas surgidas entorno al concepto.

A continuación, se expondrá de manera clara y concisa las definiciones y características de algunas de estas nuevas áreas de conocimiento.

Neurofinanzas. Si introducimos este término en cualquier buscador en apenas 0.49 segundos podremos encontrar más de 14.7000 resultados relacionados con este término (10.000 entradas más si lo comparamos con los datos obtenidos hace apenas un año). Pero (…) ¿a qué hace referencia dicho concepto? Según la definición extraída de Ramírez (2010) las Neurofinanzas intentan entender la conducta humana al analizar los procesos fisiológicos que se dan en el cerebro humano cuando éste es expuesto al riesgo financiero, utilizando para ello diferentes técnicas neurocientíficas. Por tanto y, a grandes rasgos, según diferentes medios podríamos definir las neurofinanzas como una especie de economía conductual.

Neuroeconomía. Por otro lado, la Neuroeconomía, según la economipedia, podría definirse como el área de conocimiento que estudia la conducta económica para entender de mejor forma la función del cerebro. En la actualidad, quizás sea uno de los términos más aceptados junto al Neurocoaching. Tanto es así, que si comparamos el número de búsquedas realizadas en internet entorno a este concepto y al de Neurofisioterapia (24.500 – 0.32 seg) y /o Neurologopedia (67.100 – 0.30 seg) los resultados son funestos, siendo estos significativamente menores en comparación con la primera búsqueda (142.000 – 0.29 seg).

Neuroriqueza. La Neuroriqueza, según una definición global, ya que hasta el momento ningún autor ha ofrecido una definición pormenorizada del término, haría referencia a las decisiones que tomamos en nuestro día a día a fin de aumentar nuestra riqueza. Algunos titulares al respecto hacen referencia al secreto de pensar en la abundancia o cómo piensan los ricos, entre otras cuestiones. Titulares que, sin duda, pueden ser muy atrayentes para el lector.

Neuroarquitectura. En el caso de la Neuroarquitectura, los resultados son devastadores pues algunas publicaciones incluso llegan a establecerla como una verdadera ciencia, la cual intenta entender cómo el espacio afecta a la mente y, en consecuencia, a nuestro comportamiento. Algunas publicaciones, incluso, van un paso más allá, ofreciendo a los lectores elementos claves para la felicidad. Entre otras cuestiones, los promotores de esta corriente sostienen que los ángulos marcados o en punta favorecen la aparición del estrés y, por tanto, nos alejan de la felicidad.

Neurocarisma. El Neurocarisma, es un término relativamente reciente. Son pocos los resultados que podemos encontrar al respecto en buscadores o redes sociales. No obstante, viene pisando fuerte ya que son muchas las empresas que día tras día apuestan por este tipo de conocimiento para fomentar y, con ello aumentar, el número de líderes entre sus empleados.

En términos generales, se podría definir el Neurocarisma como el área de conocimiento, cuyo fin último es aumentar el liderazgo entre empleados o trabajadores de un sector aplicando métodos y técnicas de la Neurociencia. Pero (…) ¿cuáles son esas técnicas? Difícil contestar esta cuestión, por no decir imposible pues ni tan si quiera en las primeras páginas encontramos una definición completa de esta «disciplina».

Neurocoaching. La mayoría de los autores definen en el Neurocoaching como una nueva metodología que emerge del campo de la Neurociencia, mediante la cual se pretende aplicar los conocimientos científicos sobre el cerebro para lograr que sus clientes alcancen sus metas y sus objetivos. En palabras de la doctor Pillay: «Comprender lo que sucede en el cerebro y cómo el cerebro se resiste al cambio puede dar a los «coaches» herramientas para superar esa resistencia, ayudar a sus clientes a alcanzar sus objetivos y encontrar cambios sostenibles».

Sin embargo, como el lector sabrá la polémica esta servida si comparamos esta corriente con la Psicología, entre otras disciplinas. Sin embargo, partamos de una premisa fundamental ¿qué se necesitar para ser «coach»? Si indagamos un poco al respecto, observaremos que la mayoría de las entidades que ofrecen formación al respecto sostienen, en un alto porcentaje de los casos, que no se necesitan conocimientos previos en ninguna materia, algo impensable para todo aquel profesional que decida ejercer en el mundo de la Psicología. Datos que, sin duda, suelen ser un excelente punto de partid para la elección de un profesional.

Neuromarketing. De forma genérica se define el Neuromarketing como el área de conocimiento que aplica las técnicas de la Neurociencia al Marketing. Su objetivo es conocer y comprender los niveles de atención que muestran las personas a diferentes estímulos.

Nueromagnament. El concepto Neuromanagement nace de la aplicación práctica del estudio de la conducta neurológica del cerebro en el logro de los objetivos fundamentales de los seres humanos y su aplicación a la Gestión de Empresas.

¿Por qué si a la Neurociencia y no a otras neurodisciplinas?

Para responder a esta pregunta nos deberíamos centrar en primer lugar en definir qué es la ciencia, cuál es o son sus objetivos y los fundamentos de los que se acompaña. Según la Real Academia de la Lengua Española se podría definir la Ciencia como la rama del saber humano constituida por el conjunto de conocimientos objetivos y verificables sobre una materia determinada que son obtenidos mediante la observación y la experimentación, la explicación de sus principios y causas y la formulación y verificación de hipótesis y se caracteriza, además, por la utilización de una metodología adecuada para el objeto de estudio y la sistematización de los conocimientos.

En resumen, ciencia es toda aquella disciplina que:

* Posee un objeto de estudio observable y verificable

* Basada en la experimentación

* Se basa en la formulación de leyes e hipótesis

Conclusiones

La historia de nuestra disciplina ha demostrado claramente que ésta se rige por los principios y leyes, anteriormente citados. Por ello, la pregunta ahora sería determinar, si las disciplinas anteriormente mencionadas siguen dichos principios y leyes para ser consideradas como campos de estudio científicos.

Tras una búsqueda exhaustiva sobre los fundamentos científicos de cada uno de estos nuevos campos de estudio el resultado ha sido negativo, pues hasta el momento no he encontrado revista o artículo científico que recoja dichos términos.

¿Nos encontramos verdaderamente ante nuevas áreas de conocimiento científico relacionadas con el campo de la Neurociencia? ¿O las definiciones de estas disciplinas se basan exclusivamente en el proceso de toma de decisiones aplicado diferentes campos (financiero, arquitectónico, empresa, etc.)?

¿Toma de decisiones? Quizás los creadores de dichos términos se encuentren un paso por delante de los científicos que llevan décadas e, incluso, siglos intentando desenmascarar este órgano desconocido como es el cerebro y, en cuestión de poco tiempo, han sido capaces de descubrir un proceso fisiológico relacionado exclusivamente con el mundo financiero, arquitectónico o de la empresa, respectivamente.

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