Guido afirma que manías autoritarias han dañado a los partidos dominicanos

Foto: Acento.com.do/Archivo
República Dominicana.-El dirigente perredeísta Guido Gómez Mazara aseguró que el las recientes decisiones del Tribunal Superior Electoral (TSE) y de Tribunal Constitucional (TC) contribuyen a develar el régimen de complicidades y prácticas anti-democráticas ejercidas por las cúpulas de los partidos con su historial de manías autoritarias.
Asimismo, dijo que los dirigentes fundamentales de los partidos políticos se sienten muy cómodos con incentivar comportamientos que desconocen la ley 33-18 y 15-19, sobre Partidos y Régimen Electoral.
Para el abogado y profesor universitario los relevos llamados a calcar los aspectos positivos de los liderazgos históricos se sintieron seducidos por sus prácticas autoritarias que hicieron de sus partidos instrumentos de un enorme sello personal.
Agregó que ese comportamiento era posible y hasta entendible en el marco de una sociedad desconectada del pliego de reclamos institucionales, la presión de sectores ciudadanos y el marcado interés de rendición de cuentas demandado por amplias franjas deseosas de impulsar cambios reales en la conducta y comportamiento de la clase política.
Señaló que las principales fuerzas electorales mantienen una postura de bipolaridad frente a los deseos de garantizar que las instituciones electorales marchen con real sentido de independencia porque en el discuro público hablan de su compromiso, pero en el terreno práctico intentan utilizar vilmente la proximidad de los comicios y retorcer la noción de “coyuntura electoral” para administrar sus decisiones amparados en la idea de que la “política debe prevalecer sobre el derecho”.
A juicio de Gómez Mazara, de esta manera esos líderes dan aires de actuación insana a la intervención directa del poder en sentencias que obedecen a otra órbita institucional y pretenden ser obstruidas por visitas de ministros a jueces, despojo de escoltas para atemorizarlos, envío de texto a correos personales de magistrados y el uso del Congreso para advertir sobre procesos sancionadores a jueces que, en pleno ejercicio de sus facultades, disgustan la agenda oficialista.
Gómez Mazara advirtió que la clase política no lee correctamente las señales de la sociedad respecto de los partidos y que el principal daño se experimenta en las distancias existentes entre la agenda de las organizaciones y las aspiraciones de la gente que rechaza la clásica militancia debido a que no la siente afín a sus deseos de cambio y reformas.
«La mejor manera de establecerlo es en los altos niveles de descreimiento en liderazgos que se podrán imponer en el ámbito interno, pero no sustentan sus marrullerías en el resto de la población», precisó.




