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La Educación como sistema de opresión

Por Rey Diaz zoolaar@live.com

La lectura de la Biblia se hace necesaria hoy más que nunca. La Biblia es liberadora, nunca opresora. Los niños haitianos, se pueden muy bien beneficiar de su lectura, porque esa creencia, el Vudú, está llena de falsedades, y tienen al pueblo haitiano sumiso en la pobreza, y la miseria en la cual han vivido por muchos años.
Permítanme expresar que la palabra religión quiere decir relacionar o unir (reli), al ser humano con Dios, (gión). El Vudú desde todas sus vertientes se ocupa de supersticiones, hechizos y se usan supuestamente para alejar malos espíritus que al final de cuentas, lo que hace esa práctica es atraer aún más los demonios.
La Biblia en cambio ha sido de beneficio a la cultura occidental produciendo inspiración en las artes y aún en la ciencia y sobre todo en la música. El Vudú en cambio ha mantenido no solo a Haití, sino también a los pueblos africanos en un estado semi-salvaje donde a pesar de las enormes riquezas de África, el estado de pobreza y marginalización, se hace patente entre los pueblos africanos.
Gracias a la influencia de las Iglesias protestantes se construyó la universidad africana que es un farol de luz, para la mente de los africanos y africanas de color. Todas las grandes universidades y aún los hospitales que existen en los Estados Unidos empezaron como un movimiento cuyo fundamento estaba basado en la Fe Cristiana.
Sin ese fundamento, los Estados Unidos como nación no fuera lo que es hoy día, la primera potencia mundial. Este educador desconoce que, aunque los niños haitianos tengan sus creencias en el Vudú, la lectura de la Biblia, siempre será un aporte crucial en el desarrollo intelectual de cualquier ser humano.
Después de todo, nuestro escudo nacional, mantiene la Biblia abierta en el evangelio de Juan que dice: “Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”. Y encima de ese escudo reza el lema de “Dios, Patria y Libertad”.
Por lo demás, toda forma de educación trae esa estima de ser una política de Estado para hacer que la gente se incline hacia un lado u otro. Es decir, que toda forma de educación obedece a una política que conlleva persuadir al estudiante hacia donde el gobierno de turno desea guiar al pueblo. Es un lavado de cerebro.
No hacemos que los estudiantes desarrollen un concepto crítico sobre la vida, o sobre lo enseñado. Damos por sentado que las cosas son así, porque lo dijo fulano de tal, que tiene un PhD en burrología. Señores tenemos que cuestionar todo lo que la gente dice. Si desea cuestionar lo que digo aquí usted está en todo su derecho: bienvenido.
Este educador por ejemplo dice que se va a enseñar sobre la igualdad de género, pero no se permitirá la lectura de la Biblia y aunque se apruebe en el congreso el no acatará la orden. Y que hay detrás de todo eso. En primer lugar, la igualdad de género es equivalente a promover la agenda gay en las escuelas.
Es decir, educar a nuestros niños para decirles que, si hoy te sientes varón, siendo de sexo femenino, está bien y vice versa. Que, si quieres cambiar de sexo, no hay problema. Es decir, producir cambios en la mente de un niño, o de una niña que no tiene a temprana edad la capacidad de discernir entre una cosa y la otra. Esto es un lavado de cerebro con premeditación y alevosía.
En segundo lugar, claro no se quiere la lectura Bíblica porque esa lectura condena y contradice eso que se quiere enseñar como válido. No me mal interpreten, la Biblia dice que de una sola sangre Dios hizo el linaje de toda la tierra. De que debemos amarnos unos a otros. La parábola del buen samaritano en un enfoque hacia la preocupación y el interés por el bienestar de los demás. Es una labor desinteresada, no basado en lo económico, sino en la salud y la vida de los demás.
Pero como hay corrupción extrema en el gobierno de Danilo Medina y también en un gran segmento de nuestra sociedad, lo correcto es incorrecto, y lo incorrecto es lo correcto. En todo caso la ignorancia, a veces, en otros la impotencia de que las cosas han sido siempre así, y no podemos luchar contra la fuerza el poder del gobierno que nos impide cambiar el status quo.
Pero si amamos nuestros niños, si verdaderamente nos preocupamos por ellos, entonces cuestionáremos esta nueva enseñanza, y nos opondremos al Secretario de Educación y al gobierno, así como a todo cuanto sea perfil de una educación esclavista que juegue y subyugue la mente de los niños, para que sean fácil presa de las aberraciones de un gobierno y una educación vil y corrupta.

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