Stringer propone un alivio clave, ayudas a cuidado infantil para 70,000 familias

Stringer ha presentado un plan para proveer asistencia a las familias con niños menores de tres años. El programa “NYC Under 3” es un plan que eliminará o reducirá los costos de cuidados de los pequeños para aproximadamente 70,000 familias. Los senadores Jessica Ramos y Brad Hoylman además de la asambleista Latrice Walker podrían presentar esta propuesta en Albany para que una vez aprobada pueda aplicarse en la ciudad.
Con ello se espera dar respuesta a los desafíos que plantea cuidar de unos niños que no tienen edad para la escuela pública. Las opciones de los padres es que uno de ellos — normalmente la madre–, se quede sin trabajar cuidando del pequeño perdiendo salarios y beneficios o que se usen ahorros, cuando los hay, para pagar por un cuidado que como media puede costar anualmente $18,746.
Para una familia con madre o padre soltero con trabajo a tiempo completo por salario mínimo ($15 la hora) es un costo imposible porque consume dos tercios de los ingresos. Incluso cuando dos padres trabajan el costo es difícil de cuadrar en los presupuestos ya que supone más gasto que ir a la universidad del estado.
El contralor quiere que durante esta etapa fundamental para el desarrollo de los niños se subsidie a familias dependiendo de los ingresos que se tengan. Por ejemplo, un hogar en el que no se ingrese más que $25,750 no tendría que pagar por el cuidado del menor de tres años, en el caso de que el ingreso anual sea de $38,625 el costo sería de $1,545. Familias que ganan más de $64,375 y que ahora no son elegibles para ayudas contarán con ella hasta el límite de $103,000 anuales.
En este último caso el costo del cuidado para los padres sería de algo más de $12,300.
Para aumentar la que ahora es insuficiente capacidad de negocios y centros de la ciudad para asistir a un mayor número de pequeños, el contralor quiere asistir con un capital de $500 millones.
Cuando el programa esté totalmente implementado se calcula que el costo anual sea de unos $660 millones que se financiarán con un impuesto modesto a los empleadores privados de la ciudad de cierto tamaño. Se excluiría casi al 95% de los negocios, entre ellos los pequeños y medianos.
En ese momento se espera que unos 20,000 padres (sobre todo madres) vuelvan al mercado laboral . El impacto social y económico es muy importante no solo porque se puede empezar a romper el ciclo de desigualdad con más oportunidad sino también porque no solo se inyectarán unos $540 millones en ingresos anuales en la economía local sino que además más personas podrán acceder a beneficios que pueda ofrecer un empleador.




