Cómo se hacían las videollamadas hace más de medio siglo y por qué ese sistema resultó un fracaso

Antes de que Skype o Whatsapp fueran de uso común en nuestra vida diaria, las videollamadas protagonizaron uno de los fracasos comerciales más sonados de la década de los 60 y 70.
El primer aparato capaz de transmitir imagen además de voz y plenamente disponible para el público en general en Estados Unidos se llamaba Picturephone.
Tras ser presentado por Bell Labs, la división de desarrollo de la operadora estadounidense AT&T, en la feria internacional de tecnología en 1964, la empresa empezó a venderlo en 1970.
Permitía ver a la persona que llamabas, y en su versión mejorada era posible incluso enviar documentos o gráficos.
Suena a lo de hoy, ¿no? A la tecnología del Facetime de Apple, a los Hangouts de Google o la llamadas con imagen de Whatsapp.
Sin embargo, el sistema no tenía la flexibilidad de los programas que llenan nuestra pantalla de inicio en el celular y que nos acompañan a todos sitios metidos en el bolsillo.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESAdemás, el precio era muy alto y la privacidad de la conversación quedaba reducida a las dos paredes de la cabina en la que se instalaba el aparato.




