El envío de productos desde EE.UU. a Venezuela: ¿Es «ayuda» o «amenaza humanitaria»?

El cargamento de insumos que salió desde EE.UU., con destino a Venezuela, llegó la semana pasada al fronterizo municipio colombiano de Cúcuta, no exento de la presión internacional para que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro «facilite» su entrada, en un hecho que Caracas denuncia como una «show» de la Casa Blanca para intentar socavar el respeto de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) a la Constitución.
Aunque el diputado opositor Juan Guaidó, autoproclamado como «presidente encargado», anunció este lunes en su cuenta de Twitter que la primera parte de la llamada «ayuda humanitaria» internacional había sido ya entregada, a la fecha no entrado ningún cargamento a la nación caribeña. Las fuerzas militares se mantienen en resguardo de la frontera con Colombia.
Por otro lado, el diario venezolano El Nacional publicó que un lote de «ayuda humanitaria», anunciado como una «victoria» por Guaidó, ya se encontraba desde diciembre en la capital venezolana. El jefe del Parlamento, presionado por los asistentes de una marcha efectuada este martes para que muestre resultados, replicó que en el envío de EE.UU. entrará «sí o sí a Venezuela«.
Mientras el Ejecutivo impulsa una colaboración más estrecha con la ONU, EE.UU. insiste en presionar para que dejen entrar el cargamento a Venezuela. En tanto, Guaidó mencionó que en Brasil fue abierto un centro de acopio, frente al impedimento de movilizar los ‘containers’ de la supuesta ayuda por el inactivo Puente Las Tienditas, que comunica Cúcuta con Ureña, en el estado Táchira, Venezuela.
Para calmar acusaciones de inoperancia por parte de sus seguidores, el diputado Guaidó prometió este martes una nueva fecha: la «ayuda» ingresará el 23 de febrero, día en que se cumple un mes de autojuramenarse en una plaza pública como «mandatario legítimo».
¿Es una ayuda humanitaria?
El analista internacional, Luis Quintana, sostiene que no el cargamento no puede considerarse una ayuda humanitaria porque está financiado por EE.UU., una nación que baraja públicamente entre sus opciones «la intervención militar» como vía para «afrontar» la profunda crisis económica que atraviesa el país suramericano, «cuyos efectos son agudizados por las sanciones y bloqueo financiero que aplica» Washington.
Por esa razón, en entrevista a este medio, Quintana valora el envío como «una amenaza humanitaria, es vez de ayuda».
Y no es el único que piensa así. El presidente de la Cruz Roja Internacional en Colombia, Christoph Harnisch, declaró a la prensa que el envío «no es una ayuda humanitaria«, pues ha sido ordenada por un «Gobierno impuesto» (en referencia al autoproclamado Guaidó) en Venezuela, sin la aprobación de las autoridades legítimas.




