Economía

Reajusta Italia su presupuesto para 2019

Por Frank González

 (PL) Con un ajuste presupuestario de 10,25 miles de millones de euros, Italia evitó hoy el procedimiento de penalización anunciado por la Comisión Europea (CE) por déficit excesivo, sin renunciar a los objetivos de desarrollo social fijados para 2019.
Mediante la reducción de gastos y la introducción de nuevas medidas para el aumento de los ingresos, el gobierno italiano eliminó la brecha de 0,8 por ciento respecto al Producto Interno Bruto (PIB) del déficit estructural previsto en el proyecto inicial.

El conflicto con el órgano regional se agudizó en la primera semana de octubre cuando el gobierno italiano decidió elevar a 2,4 el déficit fiscal en 2019, para lograr un crecimiento económico de 1,5 por ciento en el mismo período, con perspectivas de llegar a 1,6 y 1,4 en 2020 y 2021, respectivamente.

En defensa de su política fiscal expansiva, el ejecutivo argumentó la necesidad de impulsar el ritmo de crecimiento económico para cerrar la brecha que separa a Italia del resto de los países de la Unión Europea (UE) y, al mismo tiempo, cumplir compromisos relacionados con el desarrollo social.

La CE, por su parte, consideró que el proyecto violaba las normas establecidas por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) para garantizar la estabilidad financiera regional, teniendo en cuenta que la deuda de Italia supera el 131 por ciento de su PIB, y anunció el inicio de un procedimiento de infracción por déficit excesivo.

Tras varias semanas de forcejeo, Roma accedió a reducir el déficit de 2,4 a 2,04 por ciento, a pesar de lo cual Bruselas pidió un esfuerzo adicional el cual finalmente se concretó en las últimas horas.

La aceptación de las nuevas condiciones propuestas fue registrada en una carta enviada por el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, el vicepresidente, Valdis Dombrovskis, y el comisario para Asuntos Económicos y Monetarios, Pierre Moscovici, al primer ministro, Giuseppe Conte.

En la misiva, los directivos señalaron que la inclusión de esas medidas en el texto definitivo de la ley de presupuesto 2019, la cual debe aprobar el parlamento italiano antes de fin de este año, ‘permitiría a la Comisión Europea no recomendar el inicio de un procedimiento por déficit excesivo en este momento’.

El documento puntualiza, sin embargo, que la CE continuará monitoreando el comportamiento del presupuesto italiano y en particular la ejecución del correspondiente a 2019, en el contexto del semestre europeo para la coordinación de las políticas económicas.

Al anunciar el acuerdo, Dombrovskis, advirtió que el compromiso entrará en vigor una vez las medidas pactadas sean debidamente aprobadas por el parlamento italiano o de lo contrario, se regresará al punto de partida.

Para Moscovici, el compromiso alcanzado es una ‘victoria del diálogo político’ y una demostración de que ‘nuestras reglas de presupuesto funcionan’ cuando son aplicadas de manera constructiva para defender el euro como bien común.

El resultado de las negociaciones fue recibido con agrado por las principales figuras del Ejecutivo como el vicepresidente Matteo Salvini, quien en un mensaje difundido a través de la red social Twitter manifestó que impedir el procedimiento de infracción fue ‘una victoria del buen sentido para bien de los ciudadanos italianos’.

El también ministro del Interior reconoció la labor desplegada por Conte quien ‘llevó adelante las tratativas con Bruselas con competencia, seriedad y firmeza’.

Mientras tanto, el otro vicejefe de gobierno, Luigi Di Maio, exaltó también el papel desempeñado por el primer ministro quien, afirmó, ‘con valentía y competencia logró tener éxito en una negociación delicada con la Comisión Europea sin retroceder ni traicionar a los italianos’.

Conte, por su parte, compareció ante el pleno del Senado donde explicó que en las negociaciones con la CE estableció la necesidad de tener en cuenta el empeoramiento del contexto macroeconómico como resultado, principalmente, del mal desempeño del comercio internacional.

En tal sentido, apuntó que la desaceleración del ciclo económico impuso la revisión del pronóstico de crecimiento de 1,5 a 1,0 por ciento en 2019, variación que -aseveró- tiene repercusiones, incluso positivas, sobre el balance presupuestario y el monto de la corrección estructural requerida por el PEC.

Entre las acciones realizadas para reducir los saldos del plan mencionó la optimización de los cálculos de gastos para cubrir los objetivos planificados, gracias a lo cual fue posible precisar a cuánto ascenderá la inversión de recursos en medidas como el ingreso mínimo garantizado y la revisión del sistema de pensiones.


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