Celebra papa Francisco misa al concluir el sínodo de obispos

En el rito de conclusiones de la ceremonia y antes de la bendición del papa, se leerá la carta dirigida a los jóvenes por los 266 padres sinodales participantes en el evento, clausurado con un documento final compuesta por tres partes, 12 capítulos, 167 párrafos y 60 páginas.
La declaración, una síntesis de la cual fue difundida por Vatican News, aborda diferentes temas de interés para la iglesia católica en su vinculación con las nuevas generaciones, como el acompañamiento a la juventud, la migración, los abusos de varios tipos y las vulnerabilidades de los jóvenes en diversos sectores.
El texto llama a dialogar con los jóvenes en el contexto de sus vidas, sin respuestas ni recetas preconcebidas, al tiempo que recuerda que la juventud desea ser escuchada, reconocida, acompañada y que su voz sea considerada interesante y útil en el campo social y eclesial.
Los participantes en el encuentro reconocen que en la iglesia no siempre ha sido así, pues ‘con frecuencia sacerdotes y obispos cargados con muchos compromisos no logran encontrar tiempo para el servicio de escuchar’.
A los migrantes, calificados como ‘paradigma de nuestro tiempo’, dedica el documento una atención especial con una exhortación a abordar el fenómeno migratorio con un enfoque estructural y no como una emergencia transitoria, desde una óptica de auténtica promoción humana.
El pronunciamiento se refiere además a los abusos, de poder, económicos, de conciencia y sexuales, cometidos por algunos obispos, sacerdotes, religiosos y laicos con sufrimientos para las víctimas, los cuales ‘pueden durar toda la vida y que ningún arrepentimiento puede remediar’.
En ese sentido, demanda el ‘firme compromiso para adoptar rigurosas medidas de prevención que impidan la repetición’ de esos hechos a partir de la selección y la formación de a quienes se les confiará la tarea de responsabilidad y educativas.
Será necesario, por lo tanto, erradicar formas como la corrupción o el clericalismo, en los cuales se injertan esos tipos de abuso, enfrentando también la ausencia de responsabilidad y transparencia con las cuales son gestionados muchos casos, indica.
El sínodo prestó atención también a problemas enfrentados por los jóvenes como el desempleo, el cual -apunta- convierte en pobres a las nuevas generaciones y socava su capacidad de soñar’, además de la persecución hasta la muerte, la exclusión social por razones religiosas, éticas o económicas y la discapacidad. oda/fgg




