Incertidumbre en Francia ante futuro de la reforma ferroviaria

Tras la aprobación parlamentaria, la tramitación de la nueva normativa será finalizada en los próximos días, adelantó la ministra de Transporte, Elisabeth Borne, una perspectiva que de inmediato generó reacciones por parte de los sindicatos y trabajadores.
Una multitud de empleados del sector invadieron la sede de la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF) bajo el lema: ‘Trabajadores ferroviarios enojados, no permitiremos que nos ignoren’.
Ese plan de transformación es ampliamente rechazado por los trabajadores del sector, que desde abril se encuentran movilizados.
Para manifestar la oposición, los sindicatos llamaron a hacer huelga dos días de cada cinco, desde el 3 de abril hasta finales de junio, lo que significa un total de 36 jornadas de perturbaciones en el tráfico.
El movimiento rechaza principalmente a tres cuestiones del proyecto oficial: la apertura a la competencia del sector ferroviario, la reorganización de la SNCF, y el fin del estatus de trabajador ferroviario, que hasta ahora garantizaba a los empleados determinadas ventajas salariales y sociales.
Mientras el gobierno se declara dispuesto a seguir adelante con su proyecto, los ferroviarios tampoco piensan ceder, por lo que la situación podría complicarse aún más en los próximos días, de acuerdo con analistas.




