India advierte contra cualquier intento de atacar su soberanía

‘No debería haber espacio para quienes abusen de la religión por motivos políticos y promuevan el separatismo. No toleraremos a quienes desafíen la unidad y la integridad de nuestros países’, recalcó Modi.
A principios de esta semana la esposa de Trudeau fue fotografiada en Mumbai junto a Jaspal Atwal, condenado a 20 años de cárcel por intentar asesinar en 1986 a un ministro del estado de Punjab.
La mayoría de los habitantes de ese territorio son sij, un credo oriundo de la región y profesado por unas 25 millones de personas en el mundo, 20 millones de los cuales viven en el gigante surasiático.
Además, Atwal fue invitado a una cena en esta capital para celebra los lazos entre Canadá e India, aunque ante el revuelo Trudeau suspendió su participación en la cita y reconoció que era un ‘asunto muy serio’.
En Nueva Delhi consideran muy suave (por motivos electorales) la postura de Ottawa hacia los sijs radicados en esa nación que buscan la independencia de Punjab y regiones adyacentes bajo el nombre de Khalistán (Tierra de los puros).
Este viernes Modi recibió con todos los honores a Trudeau, a su esposa y a sus tres hijos en Rashtrapati Bhavan (la sede del Ejecutivo), lo que puso fin a las especulaciones de la prensa nacional porque el visitante tras una estancia de siete días en el gigante surasiático no se había entrevistado con un dirigente indio de primer nivel.
Ambos dignatarios participaron en la firma de seis acuerdos en materia de educación superior, energía atómica y deportes, entre otros.
Poco antes del encuentro, el primer ministro canadiense dialogó con la canciller india, Shusma Swaraj, con quien analizó formas de fortalecer y profundizar la asociación entre los dos países, escribió en su cuenta en Twitter el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Raveesh Kumar.




