OPINION: La vieja manipulación política-periodistica de algunas agencias de prensa

Por: FRANCISCO S. CRUZ
El fenómeno no es nuevo, pues viene desde los tiempos de la hegemonía neo-colonial de los imperios (finales del siglo XIX: sus periferias geográficas) y su gravitación en zonas geopolíticas especificas: post Segunda Guerra Mundial (1939-45), Guerra Fría (1945-1985: Caída del Muro de Berlín e instauración de la Perestroika) y la creación de agencias noticiosas como expresión geopolítica-mediática de los centros del capitalismo mundial para “informar”; pero, sobre todo, manipular y tergiversar los conflictos armados, elaborar y posicionar una “Opinión Publica” mundial a partir de ciertos estereotipos o formatos informativos de penetración ideológica-cultural; y para el caso de Latinoamérica –en otra época- de grosera intervención militar-electoral.
Lógicamente, con los últimos avances científicos-tecnológicos, el fin de la Guerra Fría, la crisis de los paradigmas políticos-ideológicos y la creación de la Internet –su uso masivo y con ello, la irrupción de las redes sociales- se ha producido una innegable ruptura universal de las vías -ya no tan clásicas- para alcanzar el poder, al tiempo que cada vez –dicho poder- esta mas disperso, fraccionado, y no pocas veces, según, Moisés Naím, en manos de terroristas y piratas cibernéticos…
Un ejemplo bastante elocuente -de esa vieja práctica de la manipulación periodistica (de los poderes fácticos mundiales)-, y que ya ha sido evidenciada por algunos medios digitales (porque los impresos, en mayoría, siguen afiliados a esas agencias de servicio de noticias), se da con el tratamiento-enfoque sobre la situación de Venezuela y, más reciente, pero en el mismo contexto-escenario, con el caso de la esposa del dirigente opositor Leopoldo López, Lilian Tintori, y el hallazgo, en su vehículo, de unos 200 millones de bolívares (“…que el dinero es de su familia…”, periódico El Mundo), en efectivos y de su propiedad, según ha confesado la propia Sra. Tintori.
EL AUTOR es presidente del PLD en Washington, donde reside.




