Presidente de Francia termina en Bulgaria su gira por Europa del este

En conferencia de prensa desde Rumanía, el mandatario afirmó ayer que para fin de año espera lograr las trasformaciones a ese sistema, mediante el cual un empleado de un país de la UE puede ir a realizar labores temporales a otra nación, pero con los salarios e impuestos del estado de origen.
De acuerdo con el presidente galo, ese esquema genera una competencia desleal que va en contra el espíritu europeo, y alertó que se trata de ‘un modelo de dumping fiscal y social’ que puede llegar a ‘provocar el desmantelamiento de la UE’.
Al argumentar su punto de vista, hace algunas semanas señaló: ‘¿Cómo puedo explicarles a las clases medias francesas que las empresas cierran en Francia para irse a Polonia porque es menos caro, y que en nuestro país las empresas contratan a polacos porque se les paga sueldos menos caros? Ese sistema no funciona bien’.
En su propósito de impulsar los cambios, hasta el momento Macron ha logrado el apoyo de naciones como Austria, República Checa y Eslovenia.
Sin embargo, el presidente de Rumanía, Klaus Lohannis, evitó expresar un acuerdo, mientras otras naciones del área -como Polonia, mayor emisor de trabajadores desplazados- se muestran muy poco favorables.
Francia es el segundo país de la UE con más recepción trabajadores desplazados (más de 200 mil), solo superado por Alemania, que también está de acuerdo en introducir modificaciones como reducir el tiempo permitido para los contratos de este tipo.




