La Mauritania esclavista, un reto para la Cumbre de la Unión Africana

Por Richard Ruíz Julién
De hecho, entre las incógnitas, según los expertos, está si se mirará con ojo crítico uno de los desafíos del país anfitrión, ubicado entre las tasas más altas de esclavitud en el mundo.
Aunque se hará lo posible seguramente porque esas discusiones no trasciendan demasiado, creo que en algún momento ha de tratarse porque obviarlo sería, cuanto menos, inhumano, apuntó Tefere Mehistu, especialista del Centro de Estudios Estratégicos.
¿Estará la UA preparada para tomar una posición pública sobre el asunto, como lo hizo cuando condenó enérgicamente los informes de la esclavitud moderna en Libia el año pasado?, se preguntó Mehistu.
Estimaciones publicadas al respecto dan cuenta de que el 18 por ciento de la población vive bajo esa condición, datos que empañan el encanto singular de Nouakchott, enclave bullicioso rodeado por un interminable mar de arena.
Como resultado, la mayoría de los lugareños -independientemente de su origen étnico- usan ropa protectora comprada en los mercados desbordados; los mantos largos y hermosos, a menudo azul claro o blanco y adornados con oro, fluyen en el viento omnipresente; las cabezas están cubiertas por turbantes y hiyabs.
Pero la realidad rompe el hechizo, aunque al menos a nivel político quienes pueden tomar parte en ello, parecen irremediablemente ‘hipnotizados’, subrayó Mohammed Kassa, investigador de política internacional de la Universidad de Addis Abeba.
Ese mal ‘es el resultado de una larga tradición en Mauritania. Es el fruto de una práctica histórica muy antigua’, puntualizó Kassa.
En general, la esclavitud y la discriminación social siguen teniendo un impacto desproporcionado en los mauritanos negros, que por siempre fueron sometidos por los árabes-bereberes en un método anterior al colonialismo francés, de acuerdo con investigaciones.
Así, los afectados no tienen derecho a educación, propiedad o trabajo remunerado. Ellos mismos están mentalmente alienados. La sociedad les dice que el paraíso depende de su amo, manifestaron los académicos.
No obstante, el Gobierno niega tales problemas, aunque en 2007 se aprobó la primera ley que permite que los esclavistas sean enjuiciados, indicó Hebramariam Mehari, profesor del Instituto de Relaciones Internacionales.
Pero los procesos contra los dueños solo comenzaron después que se aprobara otra legislación en 2015, declarando toda práctica asociada como ‘un crimen contra la humanidad’.
El derecho internacional se opone rotundamente a la esclavitud, ya que la prohibió en la Convención de 1926, así como en la suplementaria sobre la abolición de la misma de 1956.
Aunque Mauritania solo se adhirió a estos tratados en 1986, la erradicación también es una norma perentoria o absoluta en el derecho internacional consuetudinario; vincula a todos los países, sin excepción, independientemente de los convenios que hayan suscrito, aseveró Mehari.
Al reto de abordar este contexto o pasarle de largo, se enfrenta la UA al elegir Nouakchott para celebrar su cumbre, del 25 de junio al 2 de julio próximos; pero si no lo hace corre el riesgo de socavar los valores mismos de la libertad que pretende proteger, concluyeron los estudiosos.




