Salud

¿Por qué no llevar las uñas pintadas a una consulta médica?

Redacción ListínUSA
Pintarse las uñas puede ser una forma de expresión personal y un detalle que complementa nuestro estilo, la apariencia siempre es un requisito ante cualquier evento, cita o salida y más aún si implica una consulta médica donde cada detalle relacionado con la higiene personal cuenta.
Muchas personas sienten la necesidad de realizar rutinas de cuidado estético antes de asistir a una cita médica, y casi siempre el manicure y pedicure forman parte de esos hábitos, incluyendo los esmaltes en las uñas, sin embargo, pocas veces se tiene en cuenta que no es apropiado acudir al centro de salud con las uñas pintadas.
Dependiendo del diagnóstico o procedimiento, tras el ingreso, si el paciente lleva esmalte en las uñas, el personal de salud deberá retirarlo cuidadosamente hasta eliminar todo rastro, esto se debe a que los médicos utilizan las uñas como referencia para evaluar la saturación de oxígeno en la sangre, cuando este nivel disminuye, uno de los primeros signos es el cambio de color en el lecho ungueal (la base de la uña), que se torna azul, el esmalte impediría detectar este cambio vital.
Del mismo modo, el dispositivo que mide los niveles de oxígeno el oxímetro se coloca en la punta del dedo, y la pintura en la uña puede interferir en la precisión de las mediciones.
En pacientes que serán sometidos a cirugía, la limpieza es aún más estricta: deben ingresar al quirófano con la menor cantidad de bacterias posibles en el cuerpo. Incluso el propio personal sanitario, aunque tiene la obligación de usar guantes, tampoco lleva las uñas pintadas.
Además, es importante reconocer los riesgos para la salud asociados con los productos cosméticos para uñas, sobre todo si no se utilizan con prudencia. Muchos esmaltes y removedores contienen químicos como formaldehído o ftalatos, que pueden causar irritaciones, alergias y, a largo plazo, problemas cutáneos o de salud más serios.
El uso frecuente y sin descanso del esmalte puede provocar uñas quebradizas, manchas amarillentas y, en casos extremos, alteraciones como la cianosis (coloración azulada por falta de oxígeno en la sangre) o incluso necrosis (muerte del tejido), situaciones que requieren atención médica inmediata.
Una de las consecuencias más comunes de no darles descanso a las uñas es la decoloración, aunque parezca solo un problema estético, puede ser la señal de una condición más grave. Por ello, es recomendable optar por productos menos agresivos, leer bien las etiquetas y, sobre todo, evitar llevar las uñas pintadas en una consulta médica.

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