Opinión

Visita del presidente Barack Obama trae nueva esperanza en las relaciones bilaterales entre Cuba y Estados Unidos

La visita del presidente Barack Obama inicia una nueva era en las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Estas negociaciones para restablecer las relaciones entre los gobiernos de la Habana y Estados Unidos tuvieron su epicentro en las negociaciones iniciadas por el vaticano. No existen razones lógicas para que Cuba y Estados Unidos se mantengan aislados, sacrificando los beneficios que ambas naciones pueden obtener de estas relaciones.

 

Por muchos años los cubanos residentes en la Florida y en otros Estados de la unión Americana, se han resistido a la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, mientras los hermanos Castros sigan en el poder. Estos cubanos que rehúsan el restablecimiento de las relaciones entre cuba y Estados Unidos, por lo general son parte de aquellos y aquellas que salieron huyendo al exilio, después que Fidel Castro subió al poder por la vía de la revolución cubana.

 

Estas personas son los que salieron huyendo por miedo a perder sus vidas. Después del triunfo de Fidel, aquellos que disfrutaban de las bonazas del dictador Fulgencio Batista y quienes habían perdido sus bienes que los nuevos revolucionarios les habían embargado, se establecieron en la Florida y desde entonces han luchado por la desaparición de los Castros en el poder.

 

Pero la diáspora cubana tiene tres componentes, los que salieron antes de que Fidel llegara al poder, los que tuvieron que abandonar a Cuba después del triunfo de los Castros y la inmigración que vino a Estados Unidos, pero que había crecido durante la revolución cubana y que llegó al exilio después de los años 80. Esos diferentes segmentos de la población en el exilio difieren,por amplio margen, el uno del otro al momento de analizar la situación cubana en el exilio.

 

No obstante el bloqueo para los cubanos de la isla, o el embargo, para los estadounidenses no ha servido para nada en más de 50 años que este se ha mantenido vigente. Por algunos de esos fenómenos de la naturaleza, los hermanos castros han resistido el embargo, los intentos de asesinatos hacia Fidel, y todavía los Castros se mantienen en el poder y a través de los años su gobierno ha utilizado una poderosa arma para justificar su apego a una ideología política que no ha conseguido ganar muchos adeptos en el mundo.

 

En el pasado esto ha servido para que los Castros pinten a los Estados Unidos como sus más  crueles adversarios, justificando así ante el pueblo cubano, la situación limitada de una economía política que estrangula al pueblo y aunque deseemos verlo o no, esa política justifica la posición de los hermanos Castros hacia los Estados Unidos.

 

El endurecimiento del bloqueo, por usar las palabras de Fidel, hizo que muchos de esa segunda diáspora de cubanos en el exilio, quizás por su educación, quizás por sus recursos económicos con los cuales inmigraron pudieron florecer y convertirse en fuentes de poder en la política y la economía trazada por Washington hacia la Isla de la Habana. Esto favoreció, a mi entender las grandes fortunas que amasan muchos cubanos en la Florida porque ellos sirvieron en la lucha anticomunista para deshacer cualquier foco guerrillero en territorio latinoamericano. En el pasado en los Estados Unidos y en América Latina todo el que defendía sus derechos y libertades fueron acusados en un momento de su vida de comunista.

 

El caso de mi padre puede ser un ejemplo claro de esa época de los años 50 a los 70. Proveniente de una familia de clase media, mi padre creció y vivió durante toda la dictadura trujillista. En esa época todo el que protestaba por sus derechos, o contra la dictadura de Trujillo, era un comunista, según la percepción del dictador.

Al crecer mi padre, y ya convertido en adulto, cuando empezaron a surgir los sindicatos en el país y sus líderes marchaban por las calles en busca de mejoras laborales y salarios más justos para sus afiliados, el solía decir: “Estos son unos comunistas.”

Luego la familia se trasladó a la ciudad de Nueva York y mi padre trabajó en una casa de asilo para ancianos. En cierta ocasión, el sindicato que lo representaba en el trabajo decreto una huelga y tuvo mi padre que salir a la calle frente a la casa de asilo para ancianos a ‘piquetear” como dicen los latinos de Nueva York con un cartel en las manos.

El periódico “TheDaily News”, sacó una foto de mi padre en primera página del diario. Mi Padre la llevaba consigo y se la enseñaba a todos sus amigos y familiares. Cuándo me la enseñó a mí, le dije, en forma de broma, “que le pasa a usted papá, se está volviendo comunista”. El inmediatamente, tomó la foto, la dobló y la colocó de nuevo en su bolcillo y jamás volvió a enseñar la foto a otra persona.

Volviendo atrás el presidente de Estados Unidos, Obama se ha dado cuenta que el embargo, o bloqueo no ha servido de nada y de que es hora de cambiar una política que no ha dado resultados. En primer lugar, los cubanos residentes en la isla no tienen la culpa de las hostilidades que hayan podido existir entre el gobierno cubano y los Estados Unidos. La hora de cambiar esa política fracasada ha llegado y Barack Obama ha podido darse cuenta de las necesidades que existen entre ambas naciones  de un cambio significativo.

En segundo lugar el intercambio comercial entre la Habana y Washington servirápara fortalecer la economía de ambos países. Cuba necesita ser reinsertada en la economía mundial para que pueda salir del atraso económico que vive el pueblo cubano. Por otro lado, Washington tiene mucho que ganar con la venta de losartículos que se producen en los Estados Unidos, que  pueden muy bien ser exportados hacia Cuba para así dinamizar la economía cubana y la norteamericana  la vez.

Estados Unidos se ha beneficiado de la Isla por los deportistas, y profesionales que han desertado de sus equipos y de otro grupo de profesionales quienes han buscado refugio en la naciónNorteamérica. Muchos de ellos se han destacado en los deportes, la política, la medicina,  en los medios de comunicación y el cine pues desde que pisaron esta nación fueron favorecidos con la residencia permanente.

Obama entiende que la falta de unas relaciones entre Washington y Cuba no traerá el cambio esperado por muchos, sino que ese cambio podría dilatarse por muchos años más.  Sin embargo, las relaciones entre ambos países pueden promover a través del turismo, la economía y los intercambios comerciales el fortalecimiento de la infraestructura económica de la Isla.

Estas relaciones producirán los cambios tan deseados como son la libertad de prensa, el libre mercado, las libertades civiles, dando al pueblo el libre acceso a la información y la transmisión de las ideas, sin que por ello los cubanos seanperseguidos, arrestados, y encarcelados por los órganos del Estado Cubano.

Barack Obama ha entendido claramente que los cambios no pueden darse mientras mantengamos aislado los elementos que bien pueden producir esos cambios, y que sólo la unión de unas relaciones bilaterales de dialogo y respeto mutuo entre Washington y la Habana pueden introducir lentamente los cambios para bien de todos los cubanosy norteamericanos de aquí y de allá.

Esta visita histórica de Obama a la Isla de Cuba trae nuevas esperanzas para un pueblo que ha sido marginado por la geopolítica del pasado, pero que nuestro Presidente ha decido terminar y empezar una nueva era de intercambio y bienestar para ambos países.

 

Por Rey Díaz

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