Salud

Romper con tu pareja podría dejarte al borde de un ataque cardíaco

Romper con tu pareja podría dejarte al borde de un ataque cardíaco

 

La frase ” se me ha roto el corazón” podría no ser tan poética como parece. Una ruptura, la muerte de la pareja o un disgusto grave pueden ponernos al borde de un ataque cardíaco. Es lo que se conoce como “síndrome del corazón roto” o miocardiopatía de Tako-Tsubo.

 

Un reciente estudio realizado en Dinamarca publicado por la revista Open Heart revela que las personas que han perdido a su pareja tienen un 41 % más de probabilidades de sufrir este síndrome.

 

El hecho de recibir una mala noticia, como la inesperada muerte de un familiar o tener una fuerte discusión con tu pareja puede debilitar de forma grave el corazón y hacernos sufrir lo que popularmente se denomina síndrome del corazón roto. “Se trata de un fallo cardíaco que tiene los mismos síntomas que el infarto de miocardio pero sin sus graves consecuencias”, dice el  Dr. Manuel Martínez-Sellés, Jefe de la Sección de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

 

En un artículo publicado en la revista ‘Salud & Corazón’, Martínez-Sellés, “la miocardiopatía por estrés es una patología aún poco conocida. El síndrome de disfunción apical transitoria o miocardiopatía por estrés tipo Tako-Tsubo fue descrito por primera vez en los años 90 en Japón”. Se le denominó Tako-Tsubo porque así se llama una vasija, abombada y con el cuello estrecho, usada tradicionalmente entre los pescadores nipones para atrapar pulpos.

 

¿Me puedo morir?

 

“La enfermedad se caracteriza por cursar de forma similar a un infarto de miocardio, con una debilidad cardíaca transitoria, en la cual la parte del corazón afectada (el ventrículo izquierdo) adquiere una forma similar a la de la vasija. Se produce en personas sin estrechamiento de las arterias coronarias y su pronóstico es generalmente benigno, con una mortalidad intrahospitalaria inferior al 5 por ciento, pero pueden producirse complicaciones graves en uno de cada cinco casos”, recuerda el cardiólogo. Sin embargo, casi todos los enfermos se recuperan completamente de la debilidad cardíaca tras unas semanas.

 

El paciente estándar sería una mujer posmenopáusica de entre 60 y 75 años, con pocos o ningún factor de riesgo cardiovascular (es decir, no fumadora, con colesterol, tensión y azúcar normales) y que sufre un episodio de gran estrés (psíquico o físico).

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