New York

Nueva York quiere acabar con el acoso a inquilinos comerciales

Rentas por las nubes”. “Pequeños negocios están sufriendo”. “Los cinco condados se están gentrificando (aburguesando) rápidamente”. “Es imposible mantener los negocios con estas rentas”. Con estas palabras en su presentación, el presidente delComité de Pequeños Negocios, Robert Cornegy, sometió a voto un proyecto de ley con el objeto de poner fin al acoso de inquilinos por parte de los dueños de locales comerciales para que paguen más o abandonen la propiedad. El Comité aprobó la legislación.

Según la nueva ley que podría ser aprobada hoy en pleno, hay actos y omisiones “por parte o en nombre del dueño de una propiedad que tenga como intención que un inquilino comercial deje la propiedad o no ejerza los derechos que tiene bajo un acuerdo en vigor” que pueden ser considerados acosos. Estos no solo son denunciables sino que, además, se puede imponer una multa entre $1,000 y $10,000.

Según la ley, algunos actos u omisiones son, por ejemplo, interferir con el negocio del inquilino comercial con reparación y construcción innecesarias, “causar una interrupción o cesar de un servicio esencial por un periodo de tiempo”, “iniciar procedimientos frívolos en tribunales contra un arrendador”. Cornegy dijo que los contratos que se renuevan mensualmente o que no se renuevan pero se mantienen sin fecha, holding over, es una forma de acoso.

La terminación legal del contrato y el rechazo a renovar o ampliar el alquiler no es considerado acoso.

Esta legislación fue anunciada el año pasado por Cornegy y el concejal Mark Levine.  El presidente de la Asociación de Bienes Raíces de Nueva York (Rebny), John H. Banks, dijo mediante un correo electrónico que aunque les preocupa que la legislación “es muy amplia y puede ser mejorada al enfocarse en inquilinos comerciales pequeños, seguiremos trabajando con el Concejo para proteger a los pequeños negocios de la ciudad de Nueva York City”.

A quienes tampoco les parece acertada, por la razón opuesta es a quienes llevan años defendiendo una ley que permita la renovación de los alquileres a los pequeños y medianos negocios por un mínimo de 10 años y que sometan las disputas sobre este punto a mediación y arbitrio como muchos otros contratos mercantiles. Se trata de la Small Business Jobs Survival Act (SBJSA) que ha sido patrocinada por la concejala Annabel Palma pero a pesar de tener más de 20 concejales apoyándola lleva meses parada en la agenda municipal.

Steven Barrison, un abogado que lleva años ayudando pro bono a pequeños negocios y forma parte de Small Business Congress, explica que la legislación aprobada por el comité es “una distracción” que no acaba con los grandes problemas que tienen los pequeños negocios. Por un lado, explica, “la extorsión que sufren los inquilinos a los que se les pide fuertes cantidades de dinero para comenzar a negociar la renovación de un alquiler, y de lo que nunca quedan evidencias, y por otro la falta de renovación por periodos que permitan hacer inversiones a largo plazo”. Barrison dice que este es un problema que está afectando a toda la ciudad pero especialmente a minorías como la latina.

Crisis de ventas de negocios

Barrison dijo que se están perdiendo más de 1,000 pequeños negocios al mes y los trabajos que estos crean por la crisis que está sufriendo la ciudad “que es peor que nunca”. La renovación de un alquiler comercial por un año es algo que pocos negociantes quieren y que está imposibilitando incluso que muchos empresarios puedan vender sus negocios porque no pueden encontrar compradores para ellos.

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