New York

Neoyorquinos sin hogar son de alto riesgo para contagios COVID-19, pero vacunarlos es un gran reto

18 mil adultos en refugios de NYC ya podrían acceder a las escasas dosis, pero ¿y los que viven en la calle?

Muchos son nómadas y aumentan más el riesgo
FOTO: ANDRÉS CORREA GUATARASMA / CORTESÍA
Fuente : eldiariony.com

Además de los trabajadores de la salud, los mayores de 65 años, la policía, los bomberos y los maestros, otra población crítica de Nueva York tiene desde la semana pasada prioridad para acceder a las escasas vacunas contra el coronavirus: las personas sin hogarEl problema es cómo rastrearlas, en el caso de quienes no viven en refugios oficiales u hoteles habilitados.

Se estima que sólo en NYC actualmente hay unos 60 mil desamparados, muchos de ellos con problemas de salud mental y que se desplazan por la ciudad.

En los refugios para adultos solteros un promedio de 8 a 12 personas comparten una habitación, y ya pueden vacunarse. Las familias con niños que residen en refugios no son elegibles porque viven en unidades separadas y no comparten áreas de comedor como lo hace la gente en los hoteles, detalló Gothamist.

El Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS) ni el Ayuntamiento han respondido a las repetidas solicitudes de comentarios sobre cuántos neoyorquinos sin hogar han sido vacunados durante la semana pasada. Pero según los criterios delineados por el estado, 18 mil adultos solteros que viven en refugios de NYC podrían ser elegibles.

La ciudad ha activado un centro de vacunación en un refugio específicamente para la población sin hogar y planea agregar varios más. El DHS también ha estado distribuyendo folletos en refugios estilo dormitorio que aconsejan inscribirse para citas de vacunas en sitios que abiertos al público en general.

Al mismo tiempo que Nueva York está tratando de vacunar a las personas sin hogar, se enfrenta a un desafío aún mayor: tanto los funcionarios municipales como estatales dijeron que están en camino de quedarse sin dosis de vacunas.

El concejal Stephen Levin, que supervisa los servicios para personas sin hogar como presidente del Comité de Bienestar General, se hizo eco de las preocupaciones sobre las incógnitas que rodean el plan de la ciudad para vacunar a los indigentes. “Realmente no sabemos cuáles son sus planes”, criticó. Y “Es difícil medir qué tan efectivos serán”.

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