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Muhammad Alí, ¡no te mueras todavía!

La frase, que que da pie al presente reportaje, podría estar en labios de cientos de millones de seres humanos, especialmente deportistas, en todo el orbe al conocerse que este domingo (17 de enero del 2016), Alí cumplirá 74 años de edad y sigue seriamente enfermo. Sufre del terrible Mal de Parkinson.

Cassius Marcellus Clay, Jr, quien se cambió el nombre por el de Muhammad Ali, tras convertirse en musulmán, nació el 17 de enero de 1942. Su llegada a este mundo se registró en el pueblito de Louisville, en el estado de Kentucky, Estados Unidos de Norteamérica.

Este súper atleta, a la edad de 22 años (el 25 de febrero de 1964), conquistó la corona mundial de los pesos completos al derrotar -por nocaut en el séptimo round- al entonces imbatible peleador Sonny Liston.

Aquella dramática victoria dejó absortos a los seguidores del boxeo…¡porque nadie podía creer que Liston fuera destronado por un imberbe riva!  Las apuestas, días antes del combate, estaban 7-1 a favor de Liston.

El vaticinio de los expertos y apostadores  se fue al piso. “Un rayo no cae dos veces en el mismo lugar”, reza un adagio del Refranero Popular. Pero Alí,meses después de su histórico triunfo ante Liston, hizo que “el mismo rayo cayera en el mismo lugar”.

El mismo rayo cayó, el 25 de mayo de1965, con más fuerza porque Alí despachó a Liston en el primer round. Con esta segunda victoria se afianzó como el rey de la división “madre”.

En 1960, en los Juegos Olímpicos montados en Roma,  a tierna la edad de 18 años, Alí se agenció la medalla de oro al encabezar el equipo boxístico de Estados Unidos, La presea dorada la ganó en el peso semicompleto (175 libras).

Con su resonante éxito en las Olimpíadas de Roma,   comenzó a dar visos de que el futuro le iba a sonreír… con el tiempo iba a ser sindicado por la prensa especializada -y él mismo así lo proclamaba con insistencia- como “el más grande boxeador de la historia”.

“El más grande”, no el mejor boxeador  libra por libra de todos los tiempos. Porque ese calificativo se le atribuye (el propio Alí lo reconoció)  a Sugar Ray Robinson, su paisano  y de su misma raza negra.

El atleta más grande del siglo XX

Alí fue declarado como El atleta más grande del siglo XX. El reconocimiento  se anuncio tras una objetiva evaluación realizada por un panel de periodistas de Estados Unidos.

El análisis fue hecho por periodistas especializados en deportes de agencias noticiosas, revistas, programas de radio y televisión y redactores de los más prestigiosos periódicos. Por consenso el extraordinario boxeador,  primero en ganar tres veces el cetro mundial de los pesos completos,  fue declarado como El atleta más grande del siglo XX.

Sus éxitos fueron singulares, especialmente después de 1967 cuando, por no alistarse al Ejército de Estados , ser despojado del cetro mundial del peso completo.

Es decir,  apenas pasaron tres años -y seguía invicto- para perder (sin recibir un golpe) la corona que le arrebató a Liston a quien se le consideraba “como  el fornido monarca pesado   que “no podía perder de un muchacho malcriado púgil, parlanchín y altamente presumido”.

Cuando fue declarado como El más grande atleta del siglo XX prácticamente no hubo oposición por parte de la mayoría de los más acuciosos analistas del deporte.

Recientemente la prensa de USA, en una nueva evaluación, determinó que el baloncestista Michael Jordan “ha sido el mejor atleta de Estados Unidos”.

Que se lea bien: “El mejor atleta de Estados Unidos,”  no el más grande atleta del siglo XX, como se le bautizó  -con justicia- al extraordinario boxeador de la categoría pesada. ¿Está claro?

Las grandes peleas de Alí.. .¡y que fueron victorias!

En la memorable fecha de su cumpleaños (número 74),  la nueva generación deportiva debe recordar las grandes peleas de Alí.

El 1 de octubre de 1975, en la ciudad de Manila, capital de Filipinas, Alí protagonizó con Joe Frazier subió al cuadrilátero para protagonizar con Joe Frazier  pelea  “ La mejor pelea de todos los tiempos”.

El consejo de los más doctos analistas e historiadores del boxeo afirman que sí…que ese combate ha sido “lo máximo del boxeo”. A este violento encuentro de puños enguantados se le llamó La Batalla de Manila. Alí y Frazier, que antes habían celebrado otros dos fieros combates, permanecieron de pie  –lanzando golpes a diestra y siniestra- 14 asaltos.

Alí, en los rounds 13 y 14 descargó un festival de puños que masacró a Frazier. Aunque no besó la lona, Frazier, bravo como un espartano, no pudo –en el 15avo round- levantarse de su banqueta. Fue entonces declarado derrotado por abandono (nocaut  técnico) y Alí se alzó con la dramática victoria con la que revalidó su faja mundial. En su anterior combate, tras llegar nuevamente al boxeo activo y en busca del cetro que le había quitado por no uniformarse en el Ejército de USA, Alí hizo lo que “nadie esperaba”.

¿Qué ocurrió?…destrozó en ocho rounds a quien todos los experto daban como seguro ganador  y de nombre George Foreman.Aquella pelea, montada en un coliseo de la ciudad de Kinshasa , Zaire (Africa) el 30 de octubre de 1974,  fue vista por más de 100,000 personas.

Prácticamente todas estaban a favor del retador que en la ocasión era Alí quien en el ensogado volaba como una mariposa y picaba como una abeja.Foreman, con sólo 26 años de edad, campeón invicto (44-0, 40 nocauts, 260 libras y amplio favorito de los analistas, cayó a la lona en el octavo asalto como un muñeco. El árbitro, tras ver en el piso a Foreman, dio inicio al conteo de protección (ocho segundos), pero el campeón tenía sus ojos  en el horizonte, completamente mareado.

El árbitro lo declaró perdedor por nocaut técnico…¡y la hazaña de Alí se dio!. Fueron esos dos combates (los celebrados frente a Foreman y Frarzier, en octubre de 1974 y 1975), los que catapultaron a Muhammad Alí como el más mejor  peso completo de la historia…¡y el más grande boxeador de todos los tiempos!.

En el libro Ranking Mundial del Boxeo (los 30 más grandes de la historia), de la autoría de quien escribe, Alí –quien terminó su gloriosa carrera con expediente de 56-5-,  figura en la casilla número dos, sólo superado por Sugar  Ray Robinson.

Al cumplir este domingo 74 años y seriamente enfermo, es de trascendencia recordar a Muhammad Alí, gigante atleta estadounidense que sigue  respirando, ¡porque él nunca morirá. Siempre será inmortal del planeta Tierra!

por Carlos Nina Gómez

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