Historia

Logia a la memoria del Coronel Caamaño

Fusilaron a Caamaño,

perdimos a un gran hombre.

Luchó por la justicia,

pues era amante de la libertad.

Quiso combatir de nuevo por el país,

para traer el respecto por la constitución,

Y luchó como un héroe,

cuando se enfrentó valientemente

Ante el imperio explotador.

 

Pero ni las balas, ni los fusiles

Yanquis le hicieron retroceder ante la lucha,

porque fue un fiel guerrero.

Libertador de ignorancias

y de una sociedad decadente,

Y una nación que yacía bajo la ignominia

de la incertidumbre,

De sus gobernantes, que solo deseaban

obtener los beneficios de un pueblo trabajador,

y fiel a sus principios.

 

Pero el pueblo no estaba preparado

para abrazar tu lucha, Caamaño;

ni entendía los

altos ideales de tu pasión.

Quizás, ese no era tu tiempo Alberto Caamaño

para nacer en la historia,

Y volar como el águila en las Alturas del aire fresco,

El aire de la libertad,

Del derecho,

y la justicia que llevaba en tus alas,

Para remontarte a ideales,

Sublimes, nobles, y firmes;

en un mundo que clama por libertad.

 

De todas formas, fuiste héroe,

y seguirá siendo héroe

Nacional para mí.

Porque Quisqueya será libre,

pero esclava jamás.

 

No importa que se corrompan las ramas,

y que las hojas caigan.

El tronco, si el tronco que somos tú, y yo, si y aquel,

y aquellos también;

permaneceremos fieles

a las raíces de los ideales democráticos,

Y defenderemos la constitución,

Aunque existan viles hijos de Quisqueya

Que se dobleguen

ante el opresor,

Y aunque Balaguer haya dado la orden

de asesinarte,

y un ignorante llevase a cabo su ejecución,

Caamaño seguirás vivo en los corazones

de los hijos de la Patria, y de esta gran nación.

 

Por qué los hijos de Quisqueya, no pueden

Doblegarse ante los emisarios de ultramar que

Mancillen la soberanía de la patria,

Tratando de corromper los hijos de Quisqueya,

Porque aunque nos vendan la Coca-Cola,

Y nos introduzcan el Rock and roll,

Seremos libres pensadores,

Y tomaremos el fusil como Caamaño,

cuando la patria nos grite por libertad.

 

Si, Caamaño,

que viva la República Dominicana,

Y que vivas tú también en ella,

que vivas en ella

porque no puede haber patria sin

Hombres como tú.

Y no pude haber hombres como tú,

sin una patria libre.

 

Bendita sea la mujer que te parió,

Porque mujeres como ella,

Hacen falta hoy,

para darle a la patria

de Quisqueya,

Héroes como tú,

Que fuiste capaz de inmolarte,

A preferir seguir viviendo bajo

Los doce años de la más vil

Infamia en nuestra historia Republicana

Y democrática.

 

En esta Patria querida necesitamos miles,

Miles de hombre como tú.

Francisco Alberto Caamaño Deñó:

Que amen la Patria,

que crean en nuestra constitución

y que luchen por aquellos

Grandes ideales,

de ser libres, pero esclavos de nadie, jamás.

 

Por Rey Díaz

 

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