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La vida en el Espíritu de Dios se ofrece gratuitamente por medio de Jesucristo

Juan 6:62 ‘’El espíritu es el que da vida: la carne para nada aprovecha: las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.”
Enseñando Jesús a sus discípulos y a quienes le seguían, les dijo: “El espíritu es el que da vida.” Eso lo notamos al leer las primeras páginas del libro de Génesis. El espíritu de Dios se movía sobre los espacios vacíos del universo. Y como Dios es espíritu, habló palabras conforme a su propia naturaleza para crear lo que existe hoy. La palabra hablada no tiene forma, no se puede tocar, no son objetos que se pueden percibir con los cinco sentidos. Dios habló para traer vida a un universo vacío y sin vida animal.
Así que Jesús afirma que el espíritu es el que da vida. Nosotros tenemos un sentido muy distorsionado de lo que es la vida. Debido a nuestra naturaleza pecaminosa, percibimos la vida por las cosas materiales que poseemos. Pero Jesús describe aquí la vida que proviene del espíritu. Es el espíritu que da vida. La carne sin el espíritu está muerta y para nada aprovecha.
En la religión Judeo-Cristiana San Pablo nos dice que somos cuerpo, alma y espíritu. Para comprender la dimensión de esta realidad, debemos decir que el cuerpo es como el vestido para el alma. Cuando el cuerpo es abandonado por el alma, este muere. Entonces, el espíritu en el ser humano viene a ser el estado consciente de los pensamientos, emociones, ideas que nos permiten estar al tanto de nuestra propia existencia en este mundo.
Jesús se está refiriendo no al espíritu humano, sino al espíritu de Dios. En el idioma hebreo, la palabra es ruah mientras que en griego es pneuma. Jesús sin embargo, uso otra palabra en Juan para referirse al Espíritu Santo que es paracleto, consolador o consejero. Es este Espíritu Santo de Dios que da vida al ser humano y a este universo.
La carne no contribuye en nada a la vida del Espíritu Santo de Dios y Jesús dice que las palabras que él ha hablado son espíritu y son vida. Es que Jesús vino para ensenarnos a vivir conforme al Espíritu Santo. Es esa plenitud del Espíritu Santo que nos trae la vida de Dios hasta nosotros.
Jesús dice que las palabras que él ha hablado son espíritu y son vida. Esas palabras provienen de la esencia misma de Dios. Salen de si para tocar al hombre y la mujer con el poder creativo de Dios, quien nos recrea para darnos la vida que el mundo no nos puede dar, ni mucho menos la carne puede brindarnos la vida de Dios.
Oír la voz de Jesús, creer sus enseñanzas, y confesar su nombre nos hace renacer para una esperanza de vida eterna. Es por esta razón que San Pablo escribiéndole a los hermanos de Corintios, les decía, “De modo que si alguno esta en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” (11 Corintios 5:17).
A través de Cristo el Señor y por medio de su palabra, Dios recrea todas las cosas y quiere empezar esa nueva creación con cada uno de nosotros. Estar en Cristo significa, morir a la carne, viviendo por fe en el hijo de Dios. Dios empieza cambiando tú deseos y apetitos para que encuentres satisfacción en la vida del Espíritu Santo de Dios. Al oír la palabra de Cristo, ellas nos cambian internamente para pensar y querer las cosas de Dios. ¿Quiere de usted tener la vida del Espíritu Santo de Dios, entonces oiga, lea y medite diariamente en las palabras de Jesús.”
Oración: Señor queremos disfrutar de la vida del Espíritu Santo pero no sabemos cómo hacerlo, si no fuera por tu revelación y por tu palabra estaríamos perdidos. Enséñanos a valorar tu palabra para que también valoremos la vida del espíritu Santo de Dios. Amen

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