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La Política Partidista en la República Dominicana

Ciudad Nueva York–Durante  gran parte de los dos últimos siglos de historia política republicana y democrática, la República Dominicana ha sido gobernada por 71 años entre tres partidos que desde el poder han controlado los destinos del país, ejerciendo una hegemonía politica sobre los tres poderes del Estado, el ejecutivo, legislativo y judicial; además del control de los cuerpos castrenses del país.

En la “Era de Trujillo” fue el Partido Dominicano, usado por el dictador Trujillo como medio para justificar su permanencia en el poder. El dictador, hacia aparentar ante la opinión pública internacional que había en el país cierta oposición partidista, cuando en realidad el Partido Dominicano era el único organismo capaz de presentar un candidato para ocupar la presidencia de la nación, sin ser atropellado por el tirano.

Está claro que el dictador Trujillo utilizó a otros títeres para aparentar que él no era el único candidato que gobernaba el país, cuando todos sabían muy bien que él era quien gobernaba los destinos de la nación. Así Trujillo, dirigió al país, desde el 1930 hasta el año 1961 cuando fue asesinado en la carretera 30 de Mayo, vía que después fue nombrada así por ser la fecha de su ajusticiamiento.

La esperanza de la nación dominicana se vio frustrada cuando ocurrió el golpe de estado del 1963 que derrocó al gobierno constitucional, elegido por el pueblo. El derrocamiento del gobierno de Juan Bosch en el 1963 trajo como resultado unos desaciertos políticos que culminaron con una guerra civil, encabezada por el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, hombre valiente y de una honestidad clara y diáfana a la hora de dirigir los combatientes constitucionalista.

A raíz del golpe de Estado, y después de muchos tumultos políticos, apoyados por la oligarquía, los militares y el gobierno norteamericano, culminó todo ese desorden político en la guerra de Abril, que no fue una revolución, porque no trajo ningún cambio social, ni político al país.  Esa guerra tuvo lugar en dos frentes de guerra, el uno dirigido por los constitucionalistas, el otro apoyado por los militares quienes incapaces de resolver el conflicto recurrieron al gobierno norteamericano.

Este envió 42,000 mil marinos americanos en una misión “pacifica”.  Los constitucionalistas tomaron la fortaleza Ozama, y los jóvenes, y adultos de los barrios populares de la capital se volcaron hacia la defensa de la Constitución. Al principio la línea divisoria entre los constitucionalistas, los guardias del Cefas, y los norteamericanos estaba delineada por el rio Ozama.

Siendo el puente Duarte la única vía transitable que unía ambos sectores de la ciudad aunque el puente Duarte por algún tiempo permaneció cerrado por camiones de la central azucarera de Haina, que al estar cruzados en medio de la vía, impedían estos el tránsito de los militares por el puente.

Después de un año de guerra, y cientos de muertos de ambos bandos, los constitucionalistas, que solo buscaban el regreso al poder del gobierno del Profesor Juan Bosch quien había sido derrocado en 1963, se llegó a un acuerdo para el proceso de paz.  Al frente de ese foco de guerrilleros estuvo el Coronel Francisco Alberto Caamaño, quien junto a otros dirigentes, negociaron la paz que trajo entre otros resultados los comicios de 1966. Siendo el gobierno de turno dirigido por el Dr. Héctor García Godoy, moderador en el proceso de paz.

El Dr. Joaquín Balaguer, quien había gobernado el país por breve tiempo 1960-1962, durante y después del ajusticiamiento del tirano, pero que por acoso de las fuerzas populares progresistas del país tuvo que abandonar el país, y a su regreso después de aproximadamente 4 años en el exilio, retorna y triunfa en un país intervenido por los Norteamericanos, y con una estructura dentro de los sectores oligárquico del país que favorecían su candidatura política.

Así el Dr. Joaquín Balaguer aparentemente en unas  elecciones “libres y democráticas” triunfa sobre el profesor Juan Bosch quien había regresado del exilio desde Puerto Rico después de haber sufrido el golpe de Estado del 1963 donde el gobierno estadounidense tuvo un rol destacado, no solo en el derrocamiento del Profesor Juan Bosch pero también en el ajusticiamiento del tirano Trujillo.

Por su parte, El Dr. Joaquín Balaguer gobernó al pueblo dominicano a través del Partido Reformista. Ese mismo partido por razones de nuevas alianzas políticas, con el Partido Social Cristiano, cambió su nombre en 1984 por el de Partido Reformista Social Cristiano. Desde 1966 hasta el 1978 el Dr. Balaguer gobernó al país, con una oposición que enfrentaba sus desafueros políticos, económicos y sociales y que esa oposición combatió en una lucha desigual entre las balas y las palabras.

Por un lado, resurgieron en el país, los grupos de izquierda divididos entre sí por la interpretación de las ideas marxistas leninistas, y de cómo estas eran interpretadas por la Unión de Republicas Socialista Soviética y La China Comunista. El foco de discusión era quien tenía la forma más pura, o auténtica llevada a la práctica de un comunismo más certero, sin revisionismo.

Estos grupos armados luchaban por defender su posición política si fuera necesario aun con sus propias vidas. Entre estos grupo estaba el Pacoredo, el MPD, el Partido Comunista, el Partido Social Cristiano, apodado “Partido Social Pistola”. Así del juego de las ideas políticas se pasó al monopolio de las balas, donde muchos jóvenes valiosos fueron asesinados por grupos izquierdistas.

La represión política Balaguerista se agudizo en todo el país, profundizándose entre los jóvenes que deseaban ver un cambio sustancial en las estructuras social, política y económica de la nación. Esa lucha feroz contra los jóvenes simpatizantes de estas ideologías políticas de ultramar fueron perseguidos y asesinados primeramente entre ellos mismos, y luego, por la extrema derecha que no aceptaba dicha ideología política.

Los militares fueron entrenados desde la era de Trujillo para que cualquier persona que protestara contra la dictadura se le tildara de comunista. Ser acusado de comunista durante la era de Trujillo, o durante los 12 años de Balaguer, era la peor acusación que un dominicano podía recibir.

Para ese entonces, solía oírse en termino jocoso entre personas adultas que el joven que de los 16 a los 25 no simpatizaba con las ideas marxistas y por tanto de la izquierda, no era normal, pero quien seguía perseverando en ser izquierda, después de los 25 años de edad,  estaba más loco todavía.

El Dr. Joaquín Balaguer fue firme y cruel con sus oponentes, usando hombres bien armados para matar todo los que se oponían a su gobierno, solo así pudo mantenerse en el poder por 12 años. Uno de los movimientos de represión en el país guiado por el Jefe de la Policía Nacional fue el General Nivar Ceijas, quien bajo el auspicio de la CIA y el apoyo del Dr. Balaguer fueron reclutando jóvenes de entre la izquierda para eliminar a los cabecillas de los principales dirigentes de los Partidos de Izquierda.

Ellos más que nadie sabían cómo ubicar a esos líderes políticos, a quiénes el gobierno del Dr. Balaguer, y los altos mandos militares, temían en extremo. Finalmente, cuando estos jóvenes sicarios al servicio del gobierno cumplieron su misión, de asesinar los cuadros de los partidos de izquierda; fueron llevados a las diferentes cárceles del país, y uno por uno fueron desapareciendo, siendo eliminados para que tal vez nunca se sepa la verdad sobre su afiliación con el gobierno.

Solo algunos dirigentes de esa famosa “Banda colorá”, que no tocaban ningún instrumento musical, solo sabían jalar el gatillo para asesinar a muchos jóvenes soñadores de una patria mejor. La corrupción,  los asesinatos políticos y la persecución desmedida sobre los oponentes al gobierno fueron el pan nuestro de cada día durante los 12 años del gobierno de Balaguer.

Aquí está la lista de los nombres más prominentes que fueron asesinatos durante los 12 años del gobierno del Dr. Joaquín Balaguer:

Víctimas

1966

Guillermo Peláez

Rolando de la Maza

Radhamés García

Vinicio Antonio Franco

Juan Rafael Bisonó Mera

Miguel Reyes Santini

Ramón Emilio Mejía (Pichirilo)

1967

Guido Gil Díaz

William Jiménez

Luis de Peña

Vidal Peguero

Orlando Mazara

Roberto Basilio Perdomo

Roberto Nivar

1968

Flavio Suero

Modesto Rodríguez

Héctor Santiago

Rafael Mota

1969

Henry Segarra Santos

Silvio Abud

Salomón Lama B

Rafael Vargas

Eladio Peña de la Rosa

1970 Otto Morales

Amin Abel Hasbún

1971

Maximiliano Gómez

Homero Hernández

Rafael Guillén

1972

Sagrario E. Díaz

Amaury Germán Aristy

Bienvenido Leal Prandy (La chuta)

Virgilio Perdomo Pérez

Ulises Cerón Polanco

1973

Francisco Alberto Caamaño Deñó

Gregorio García Castro

1974

Florinda Soriano (Mamá Tingó)

1975

Orlando Martínez

Francisco José Alcántara

1976

José Vizcaíno

Luis Martínez

1977

Guillermo Rubirosa

Héctor García

Debo aclarar, que durante los 12 años de Balaguer, acontecieron en el país, muchos otros asesinados que eran crimines políticos, aunque a muchos de estos muertos no se le dio esta categoría, pero la realidad del caso es que fueron asesinatos políticos.  Para una referencia a estos asesinatos políticos solo habría que consultar los periódicos de esa época, como el Nacional de Ahora, Ultima Hora, y las principales transmisiones radiales de noticias que mantenían al pueblo informado del acontecer nacional.

Entre estos medios de comunicación social estaba Radio Mil, Radio Reloj, Radio Cristal,  Raintel Canal 7 y muchos otros más. Por otro lado, como resultado de una democracia solapada surgieron en el país los ventorrillos políticos, personas con aparentemente buen deseo para formar un Partido Político que desde su posición pudieran hacer una oposición al Partido Colorado de Balaguer. Pero estas entelequias políticas, solo sirvieron para legitimar las relecciones del Dr. Balaguer.

Solo algunos partidos políticos y sus líderes hicieron en esa época una oposición firme contra Balaguer, sin recurrir a la violación de la constitución, ni de las leyes vigentes. Así las críticas del profesor Juan Bosch contra el gobierno del Dr. Balaguer fueron críticas severas para que él Dr. Balaguer se ciñera a la constitución dominicana. El Dr. Balaguer por su parte decía que la constitución era un pedazo de papel.

Mientras Juan Bosch y el Dr. José Francisco Pena Gómez hacían una oposición para llevar a Balaguer a someterse al marco legal de la constitución, el Dr. Balaguer se burlaba de la oposición dejando muy claro que el hacía con la constitución lo que le viniera en gana.

Así que cuando los dirigentes del PRD no veía las condiciones políticas para ir a las elecciones en un clima de pulcritud electoral, sin represión, o muerte impuesta por el gobierno del Dr. Balaguer, el PRD se retiraba de la contienda electoral y los partidos supuestamente de oposición, iban a la  contienda política sin ninguna oportunidad de ganar el certamen; y era así entonces como esos partidos políticos validaban los triunfos Balaguerista ante la opinión pública internacional.

Además, el Dr. Balaguer no perdía el poder ante unas elecciones amañadas, ya que su gobierno había impuesto la corrupción como método de lucha en todos los estamentos sociales del país. Y a través de su maquinaria política el Partido Reformista, y los altos militares de su parte, hacia valer su poder con el miedo anti-comunista que primo durante el trujillismo y el balaguerismo.

Debemos señalar aquí que el Profesor Juan Bosch y el Dr. Francisco Pena Gómez, amén de la prensa nacional quienes no callaban, señalando los errores del continuismo Balaguerista, sin transigir ni por un instante en declarar los errores políticos del gobierno de Balaguer. Estos dos hombres: Juan Bosch y Peña Gómez además de la prensa escrita, radial y televisada empoderaron al pueblo Dominicano a través de los medios de comunicación social. Uno de esos medios de vital importancia en la formación de una conciencia nacional fue sin duda alguna, Tribuna Democrática, un programa radial del PRD que sirvió para elevar la educación política del pueblo.

Y aunque la oposición durante esos 12 años no logró unificarse para derrotar al Dr. Balaguer debido a los diversos intereses de esa clase política, no es menos cierto que el pueblo fue educado políticamente por las alocuciones de los principales líderes de la oposición. En 1971 el profesor Juan Bosch tomó la decisión de retirarse del PRD y formar una nueva plataforma política. La formación del PLD, dio la salida de alrededor de 71,000 perredeísta que vinieron a formar filas dentro del nuevo partido político.

No podemos negar sin embargo, que ese proceso de concientización política, de educación sistemática de cómo debía ceñirse el presidente a la constitución dominicana, dio como resultado el triunfo del PRD que trajo al gobierno un antiguo caudillo perredeísta, a Don Antonio Guzmán Fernández. Este gobierno, no puso fin al balaguerismo, más bien sirvió de preámbulo, para que Balaguer volviera al poder.

El gobierno de Don Antonio Guzmán, terminó en tragedia, y luego el gobierno de Salvador Jorge Blanco, quien fue incriminado y llevado al banquillo de los acusados por corrupción. Estos gobiernos empezaron a reivindicar al Dr. Balaguer, quien volvió de nuevo a la contienda electoral y triunfa una vez más. Pero ese triunfo solo fue una negativa a los desafueros del Partido Revolucionario Dominicano.

Después del regreso de Balaguer a la contienda política este triunfa en los comicios presidenciales del 1986. Este político hábilmente se aprovechó de una división dentro del PRD para ir de nuevo a la contienda política y ganar el certamen después de una ausencia de 8 años. Sin embargo, Balaguer derrotó por escaso margen al candidato Jacobo Majluta, aunque tenía 80 años y ciego por completo debido a una glaucoma que lo había afectado  por muchos años.

En el 1990 el Dr. Joaquín Balaguer se reelige con una abstención de un 40%, sacando el 35.1 % de los votos contra el 33.9% que sacó el Profesor Juan Bosch. En 1994 Balaguer decidió volver a participar de las elecciones, tenía 90 años de edad, ciego por completo y su principal competidor era el Dr. José Francisco Pena Gómez del Partido Revolucionario Dominicano.

Nuevamente el Dr. Balaguer se impuso con el 42.3 % de la votación contra el PRD que obtuvo 41.6 % de los votos, sin embargo, Peña Gómez alegó fraude y llamó a una huelga general. Fue durante esas protestas que desapareció el profesor universitario y activista Narciso González Narcisazo quien lanzo severas críticas contra la administración del Dr. Balaguer.

Todas estas protestas y denuncias a nivel nacional e internacional llevaron a que Balaguer no se presentara como candidato en las elecciones del 1996. El 14 de Agosto de 1996 con la participación de los principales partidos políticos, la Iglesia Católica y diversos sectores se firma el Pacto por la Democracia, poniendo fin, aunque por breve tiempo, a la reelección presidencial.

El Candidato por el PRSC Jacinto Peynado Garrigosa, quedó en un lejano puesto donde había que dar una segunda vuelta y el candidato opositor era el Dr. Francisco Peña Gómez, quien no era favorito de Balaguer. Así en uno de esos amarres políticos el Dr. Balaguer decide unir fuerza con su viejo enemigo el PLD y en una colación Juan Bosch y su enemigo político por más de 30 años deciden unir fuerzas contra el PRD, partido que Bosch había formado y del cual había salido para no regresar jamás.

El Dr. Balaguer uso de su estrategia política para unir ambos partidos y luchar contra el PRD. Este empoderamiento del Dr. Balaguer hacia el PLD dio como resultado que toda la crápula corrupta del reformismo militante, se aunara al PLD quien trajo como candidato al Dr. Leonel Fernández Reyna.

Este hábil político supo integrar ambos partidos para formar una maquinaria política que llevará a su perfección toda la corrupción e injusticia del trujillismo, y del reformismo a su máxima capacidad. En los siguientes años y a partir de esa alianza política el Dr. Leonel Fernández Reyna usará todo el ingenio maquiavélico para la creación de un aparato burocrático que le permita controlar el país en lo que se ha dado en llamar por algunos la narco democracia, otros lo llaman una política liberal, y para otros la concentración de todos los poderes del Estado Dominicano en un partido con una estructura política muy similar al socialismo nacional de la Alemania Hitleriana.

El PLD con el eslogan, “servir al partido para servir al pueblo,” no representa la verdad de los hechos, la realidad es que el PLD en hechos reales quiere decir con ese eslogan, “servir al partido para robar al pueblo.”

Si bien es cierto que el presidente Danilo Medina, es un gobernante distinto al expresidente  Dr. Leonel Fernández Reyna, las estructuras del Estado Dominicano, no están sobre una base sólida fundada en la transparencia, la justicia social y la honestidad en el manejo de la administración pública del Estado Dominicano. Toda esa estructura política del gobierno de Danilo Medina está asentada sobre una estructura corrupta que empieza con Trujillo, se desarrolla con Balaguer y se corrompe con Leonel.

Nunca he sido pesimista, pero bajo esas condiciones, es poco el cambio que cualquier persona puede lograr como presidente, si no se cuenta con el respaldo de los militares, y del congreso dominicano.  El gran dilema para los dominicanos es que los que se oponen a la corrupción, no consiguen aunar fuerzas para la creación de una Patria sin ese flagelo.

Además, se hace necesario la creación de un sistema judicial donde los jueces no sean designados por el Consejo de la Magistratura, o por la Suprema Corte de Justicia. Los jueces deben ser independientes, es decir deben ser elegidos por el voto popular para que tengan independencia de criterio. El gobierno del ex mandatario el Dr. Leonel Fernández Reyna se percató de crear un sistema de justicia que favorezca los funcionarios del gobierno, creando una estructura cuyos magistrados sean fieles a su persona y al partido, más que obedientes a la justicia y la constitución dominicana.

En ese amarre político del PLD, las leyes vigentes se convierten en instrumentos legítimos de defensa a favor de los gobiernos de turnos del partido en el poder. Ese sistema impedirá que cualquier funcionario del gobierno sea enjuiciado en una corte por corrupción, jamás será hallado culpable un Peledeísta ante las cortes dominicanas.  No importarán las evidencias en su contra, los jueces siempre obedecerán a quien los nombró en esa posición. Es por esa razón que el sistema corrupto de la justicia dominicana está en pañales sucios.

El dictador Rafael Trujillo Molina  se mantuvo en el poder por 31, años, Balaguer gobernó por 24, Leonel por 12 y si el presidente Medina triunfa, entonces,  a los 12 de Leonel debemos añadir 8 más, para un total de 20 años de gobierno. El total de estos gobiernos es de 75 años de vicios, asesinatos, y corrupción hasta donde el pueblo no aguanta más.

El próximo 15 de Mayo el pueblo regresará a las urnas, para ejercer el sufragio del voto con ese desafío por delante de poner fin al continuismo político. El pueblo se enfrenta al gobierno en estas elecciones con una oposición fragmentada por los intereses políticos. Las alianzas entre una fracción del PRD, y el PLD, quienes proceden de una misma raíz política, irán justos con el apoyo de otros grupos políticos a las elecciones generales del 15 de Mayo del 2016. Cada partido se ha asegurado su futuro, o uniéndose al gobierno para el apoyo incondicional, o desde la oposición  recibir los fondos que otorga la Justa Central Electoral para que la corrupción siga floreciendo.

En República Dominicana la ley de la oferta y la demanda está vigente: todo está en venta, y todo se puede comprar, desde el voto en las urnas, hasta las alianzas políticas. Mientras tanto debo decir que al gobierno de Medina no le gana nadie,  mientras se mantenga en él poder será difícil triunfar contra el PLD, pues este ha sabido perfeccionar muy bien la maquinaria política heredada desde Trujillo, Balaguer y Leonel.

Parafraseando la expresión de Porfirio Díaz en México podríamos decir: “Pobre pueblo dominicano, tan lejos de Dios, y tan cerca del PLD.”

 

Por Rey Díaz

Periodista Dominicano

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