Política

La OTAN teme que Rusia quiera desestabilizar también en los Balcanes

Los líderes de la Alianza Atlántica mostraron su preocupación por el papel desestabilizador de Rusia en los Balcanes occidentales, es decir, en países como Montenegro (firmó en mayo pasado el acta de adhesión a la OTAN), Macedonia o Bosnia y Herzegovina, según informaron ayer a ABC fuentes oficiales.

«Hay que estar unidos y apoyar a estos países, donde observamos losmismos comportamientos desestabilizadores existentes en otros países como Georgia, Ucrania o Moldavia», explicó la fuente refiriéndose al auge de opciones políticas pro rusas contrarias a la OTAN y la UE.

Este fue uno de los asuntos que los jefes de Estado y de Gobierno analizaron durante la cena oficial en el Palacio Presidencial de Polonia con el anfitriónAndrezj Duda. Participaron por primera vez los presidentes de Suecia y Finlandia, países no miembros de la OTAN pero con relaciones cada vez más estrechas dada la hiperactividad militar rusa en el Ártico.

La cena de líderes, que se centró en analizar la amenaza rusa, tuvo un encuadre de profundo simbolismo: la misma sala donde un 14 de mayo de 1955 Nikita Kruschev y otros seis países socialistas sellaron el Pacto de Varsovia, la alianza militar del bloque comunista durante la Guerra Fría.

Los aliados también insistieron en la necesidad de permanecer «firmes y unidos» frente a las políticas expansionistas de Vladímir Putin y abogaron por la denominada «política de doble vía» con el Kremlin: «disuasión y diálogo».

Sin ir más lejos, el próximo miércoles la OTAN y Rusia mantendrán un encuentro a nivel embajadores en Bruselas tras una Cumbre de Varsovia en la que se aprobó el despliegue de cuatro batallones –de unos mil efectivos cada uno– en Estonia, Letonia, Lituania y Polonia.

Se trata de un despliegue de la Alianza Atlántica sin precedentes en Europa del Este y que se complementa con la misión aérea en Estonia y Lituania y con el denominado «escudo antimisiles» cuya capacidad operativa inicial ha sido declarada en Varsovia.

Este sistema de defensa antimisiles de la OTAN cuenta con lanzaderas terrestres en bases de Rumanía (ya activado) y Polonia (en obras), además de los cuatro destructores estadounidenses con base en Rota, que pueden desplazarse al mar Báltico o Negro con sistema de combate Aegis y misiles SM-3.

Retirarse de Crimea

El presidente estadounidense, Barack Obama, subrayó que para contrarrestar la amenaza rusa «no basta sólo la fuerza de las capacidades militares sino también la fuerza de nuestras ideas y valores».

Respecto a Ucrania, la OTAN acordó seguir exigiendo que Moscú cumpla con los Acuerdos de Minsk y se retire completamente de su territorio, de donde incluso se anexionó la península de Crimea.

En la segunda y última jornada de la Cumbre de Varsovia, celebrada en el Estadio Nacional de Polonia a orillas del río Vístula, el secretario general, Jens Stoltenberg, subrayó la «unidad» de todos los miembros de la OTAN en la estrategia frente a Rusia: «Estamos unidos en nuestro enfoque de fuerte defensa y diálogo constructivo».

En su rueda de prensa, Stoltenberg rechazó hablar de una nueva Guerra Fría, aunque reconoció «una situación nueva que nunca habíamos experimentado antes».

Reacción de Gorbachov

Una de las reacciones a la Cumbre de Varsovia provino ayer del último presidente de la URSS, Míjail Gorbachov, quien considera que la OTAN se prepara para la guerra: «Toda la retórica en Varsovia clama por la intención de casi declarar la guerra a Rusia. No sólo hablan de la defensa, sino que de hecho se preparan para la ofensiva», dijo a la agencia Interfax el hombre que terminó con cuatro décadas de Guerra Fría entre la Unión Soviética y el bloque occidental.

«Los miembros de la OTAN intentan hacer ver que no tiene miedo de nada, yes muy sospechoso, porque con ello nos fuerzas a nosotros y a todo el mundo a un enfrentamiento mayor», advirtió Gorbachov en declaraciones recogidas por la agencia Efe.

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