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La Ex-Secretaria de Relaciones Exteriores Hilary Clinton es la política con mayor experiencia a nivel nacional e internacional

La Ex-Secretaria de Estado de Relaciones Exteriores, Hillary Clinton, durante la administración del presidente Barack Obama sigue siendo la candidata preferida entre la población adulta en los Estados Unidos. Los contrincantes por la Casa Blanca saben muy bien que la Señora Clinton mantiene un nivel de simpatía muy elevada entre los estadounidenses y de ahí los incontables ataques por parte de sus adversarios.
Todos sabemos que optar por la candidatura presidencial norteamericana por cualquier partido político genera adversidad como también simpatía. Pero una cosa es estar, entre los primeros lugares de preferencia, y otra cosa es no contar con el respaldo político de un gran segmento de la población votante. Hillary Clinton es la política con mayor experiencia a nivel nacional e internacional para dirigir la nación.
Además, las promesas que hace Hillary Clinton son realistas, no está soñando, o haciendo demagogia política, prometiendo lo que sabe no podrá cumplir, sino que por el contrario es una líder que sabe lo que es factible y lo que no es factible en el terreno político, especialmente con un congreso opuesto al partido demócrata.
El Señor Sanders está prometiendo más allá de lo que puede cumplir. Pero sus ideas para cierto segmento de la población juvenil lo mantienen con una efervescencia propia de la juventud. Para Sanders cumplir todas las promesas que hace en su campaña, necesitará de 16 a 24 años en la casa Blanca. Nosotros sabemos que por su edad, y la limitación del periodo presidencial que limita a cualquier persona a la casa Blanca por solo 8 años, en caso de ser reelecto, casi todas sus promesas quedaran colgando en el aire.
Eso de hacer una revolución no cae del todo bien entre adultos de mediana edad. Las propuestas son muy halagadoras, pero Bernie Sanders no es ningún mesías político para cumplir todo lo que está prometiendo, además, él sabe que está ganando momento entre los que le gustan soñar con sus promesas de campaña. Pero, ¿Qué más da si promete, y promete, pero después de todo no puede Cumplir? Llegó a la presidencia y obtuvo lo que él quiso. “Blad, blad, blad”.
Pero el Señor Bernie Sanders tiene 75 años. Su salud, y su estado mental parecer estar quizás mejor que nunca. Pero vamos a ser realistas porque su salud a su edad podría colapsar en cualquier momento que empezará a dar indicación de desgaste, y súbitamente su tiempo en la casa blanca puede acortarse quedando todas sus promesas en un limbo político.
Hillary Clinton, sin embargo es una candidata más joven, con mayor experiencia y aunque los principales analistas políticos republicanos la sitúan entre la izquierda al igual que Bernie Sanders, lo cierto es que su plataforma política la hace lucir más atractiva entre los votantes de 40 años en adelante.
Naturalmente, todo el que corra por un puesto político estará expuesto a que salgan a relucir cosas que son ciertas y otras que no lo son. Si el electorado cree los ataques de los oponentes, entonces las preferencias de los votantes va a variar considerablemente a favor o en contra de un candidato político.
Lamentablemente hay muchos votantes que no están al tanto de las propuestas políticas por los candidatos y a última hora votan por el que se presume que va a ganar la contienda política y es que a nadie le gusta estar del lado de los perdedores.
Estos votantes que se deciden a última hora pueden decidir una elección presidencial. De ahí las sorpresas a última hora cuando hay un cambio inesperado en los resultados de las encuestas que se tengan al momento, cosa esta que podrá hacer entre los votantes que cambien a última hora y apoyen o rechacen uno de los candidatos en la contienda política.
La revolución de Sanders, si es que llega a la presidencia, no pasará de ser una guerra pequeña entre los miembros del Senado y la cámara de representante que lucharan en contra de las propuestas revolucionarias de Sanders. Con un Congreso en su mayoría republicanos, sería muy difícil para un presidente al cual lo han catalogado como izquierdista que pueda lograr lo que esta prometiendo en su campaña.
La candidatura de Hillary Clinton por el contrario de Sanders es mucho más equilibrada en sus propuestas de campaña. Tiene en su haber la experiencia, el poder de la negociación y puede negociar más diestramente con el congreso vi-partidista con el cual se necesita disponer de ciertas destrezas para lograr lo que está prometiendo.
Un político astuto debe contar no solo con la juventud, sino también con un gran respaldo de todos los sectores de la nación incluyendo las minorías étnicas como los latinos, afroamericanos, blancos de clase media, amén del respaldo de los caucenses que son los que en definitiva aportaran los votos para ganar las elecciones.
El elector promedio se informa, lee, oye y observa las propuestas de los candidatos preferidos porque los temas que se discuten en los debates políticos afectarán sus bolcillos, y la vida de los suyos, así como también las generaciones que vendrán después. Es decir estos votantes no salen a echar su voto así por así.
En la comunidad latina los temas principales siguen siendo la inmigración, la educación, vivienda, salud, la seguridad nacional, el empleo y un aumento de salario que sea más justo para los trabajadores y nuevos inmigrantes. Los candidatos republicanos en este sentido no ofrecen nada a la comunidad latina. Ellos solo quieren el voto de nuestra comunidad latina para luego alzarse con el santo y la limosna.
Hillary Clinton ha estado luchando por muchos años durante su carrera política por los derechos de las minorías, la mujer, para que nuestros hijos reciban educación competitiva y asequible a nuestras entradas económicas. Ha luchado por un plan de seguro nacional que incluya a toda la familia, como secretaria de Estado trabajo arduamente por la seguridad nacional.
Su liderazgo político como Secretaria de Estado de Relaciones Exteriores la hizo mantener la paz entre naciones antagónicas. Los movimientos terroristas se mantuvieron al margen y aunque la vigilancia debe ser permanente, trabajó con otros países aliados para mantener a los Estados Unidos a salvo de cualquier ataque terrorista.
Ella ha mostrado entereza al decirnos que su voto no fue correcto al apoyar la guerra contra Iraq, pero el gobierno del Presidente George W. Bush mintió al congreso, a las Naciones Unidas y al mundo al decir que Sadam Husein tenía armas de destrucción masiva.
Nunca creí la predica de Busch de que Iraq tenía armas de destrucción masiva pero muchos ingenuos como lo fue el ex-secretario de Estado Collins Powell, quien se presentó en las Naciones Unidas para convencer al resto de la humanidad de que esa nación era una amenaza para nuestra seguridad nacional.
En nuestro breve historial como nación Republicana y Democrática tenemos que observar que por 240 años quienes nos han dirigido han sido hombres. Uno tras otro nos han prometido muchas cosas pero al final, al pasar un balance entre lo prometido y lo cumplido, son menos las promesas cumplidas que todas las promesas hechas en campaña.
Es hora de que nosotros respaldemos a esta mujer que tiene toda la experiencia, la educación y las destrezas para ser comandante en jefa de los Estados Unidos.
La comunidad latina debe respaldar a esta mujer porque con Hillary Clinton nuestra nación estará más segura. Nuestros hijos tendrán un futuro más promisorio, ella hará perfeccionar el cuidado de salud creado por Obama, la educación será más accesible a la comunidad latina, así como los salarios serán aumentados para que estos sean más a tono con el nivel de vida de todos los Norteamericanos.
Votar por los republicanos es volver históricamente pasado. Es permitir una cacería de brujas contra los latinos y latinas. Los candidatos políticos que no ofrezcan una propuesta viable sobre el tema de la reforma migratoria que elimine las deportaciones y que promueva en cambio la reintegración de la familia latina, de no ser así no debe ser aceptada por ningún latino.
Hilary Clinton es la candidata idónea para sentarse con los latinos y juntos plantearse una política inmigratoria que elimine la xenofobia, el racismo y los abusos de grupos de derecha que padecen nuestros hermanos latinos y latinas que viven en los Estados Unidos.

Por Rey Díaz

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