Opinión

Entre Sepulcros y lágrimas se nos va La Patria

Por, Danilo Correa

Claudio Caamaño Gullón, también   se nos fue con su fusil envejecido  de primavera. Así, la Patria deja de latir lentamente. Cuando muere  un dominicano  artífice del noble firmamento constitucional. Sentimos que se nos marcha  la Republica  con sus gestas gloriosas al Panteón  Nacional. Es decir, lo entierran en el alma profunda   de los hambrientos de esperanza, que residen en el manifiesto histórico: 1844,1965, 1973 y otras tantas epopeya  libertarias. Claudio Caamaño, nunca negocio con el sudor de la pólvora ni con la pobreza de sus vecinos, pero hoy los políticos aspiran allegar al poder con la finalidad de traficar con la falda de la Patria.

Hoy la democracia está de luto, no de duelo

                        Una vez más, nos sorprendemos;  ¡ ¡están muriendo  los lazarillos

                                                                        de la libertad!!

Nos jodimos, nuestro himno nacional se está quedando sin garganta, cuando  sin decir adiós, las columnas que soportan un pedazo cristalino del Ozama y del Yaque , de repente, son corroídas  por la cobarde inclemencia de la ignorancia política. Pero los héroes y  mártires  son perennes, no son devorados por el gusano  iracundo  de cavernas. ¡! Somos amantes de la Paz, somos la solidaridad, por un mundo nuevo…!!

Claudio Caamaño, murió frente al tiempo, nunca  se les arrodillo  a políticos (PLD-PRD) gobernantes que santificaron y glorificaron  las acciones del sátrapa que gobernó  la isla desde la sombra  de su maldad.

Por eso el pueblo que bailo con él en callejones, calles y trillos de montañas, los recuerdan con reverencia a sus huellas,  pinceladas de solidaridad, enfrentando hasta hace minutos, el clima de corrupción, mentiras de campañas y el saqueo político que predomina  en esta falsa electoral2016-2020, como de costumbre…

Sergio, desembarco sus ideas, junto a su primo el comandante del honor, Francisco Alberto Caamaño, Hamlet Hermann, Mario Nelson Galán, y  otros baluartes/peldaños, que  combatieron en la Cintura Montañosa de la Patria, con los principios de encender la noche en la madrugada del tirano (Balaguer y sus vampiros).  Hemos visto su cuerpo firme, como una verde montaña, sin  temor al silencio, desde su rígida moral del  rostro, alzan vuelos  recuerdos  de utopías amantes de la Paz.

Claudio Antonio Caamaño Grullon, fue uno de los hombres  que en varias oportunidades  uniformo su vida con el muro tricolor de la Patria. Desde muy muchacho, miraba y observaba  el desarrollo político de una dictadura  encabezada por Rafael Leónidas Trujillo Molina.

Y este centinela, creció  brechando el tiempo, impugnando  aquellos actos de barbaries:   tortoras, vejámenes a la condición humana, y otros tipos de calvarios; en su juicio  prematuro de la historia democrática nacional. Hasta que en el 1957, estudiando Ingeniería en la Universidad de Santo Domingo, hoy  UASD, fue  de las primeras células estudiantil  que murmuraba  al tirano del Caribe.

Claudio Caamaño (Sergio), en todo el incorruptible tránsito  de su vida, lucho por la instauración de un orificio donde germinara el respecto a los derechos fundamentales de la vida  en democracia. Se mezcló; ensacado de bandera, y con su nudo nacional en su cuello republicano, entre  humo de raíces  matinales   en  labios  sin piel de consignas  musculosas hambrientas de libertad. Para que nunca jamás, volviera de de su tumba electora una nueva  Anaconda  ´´constitucional´´

Ya la Patria no existe,  en su esencia, vivimos en un Orinoco polvoriento, diseñado en nalgas fronterizas de piratas. Estos ermitaños cazadores de fortunas han  preñado de monstruos, la república. Así, por eso a cada instante se nos va envejecida, vestida de madera a su panteón nacional, al corazón popular. Hoy  nos enfrentamos a un mafioso carnaval  de miseria electoral201-20, donde se venden y se compran  sueños de  mártires/héroes.

Claudio Caamaño, Francisco Alberto Caamaño, Rafael  Tomas Fernández Domínguez, Hamlet Helmann, Manuel Ramón Monte Arache, Manuel Aurelio Tavares Justo. Defendieron el aposento alto de la Patria, aquellos  plomizos  instantes de  la  la guerra Patria, iniciada el Sábado 24 de Abril, como también  se atrevieron en desafiar el anciano tirano de amapola, y regresaron para enfrentarlo de nuevo por Bahía de Oca el 2 de febrero de 1973, en la tarde. Éramos Francisco Alberto Caamaño Deñó (Román), Heberto Giordano Lalane  José (Eugenio), Mario Nelson Galán Duran (Juan), Alfredo Pérez Vargas (Armando), Ramón Euclides Holguín Marte (Braulio), Ramón Payero Ulloa (Ismael), Toribio Peña Jaqués (Felipe), Hamlet Hermann Pérez (Freddy) y Claudio Caamaño Grullón (Sergio).

¡! Se nos desmaya la Patria en el hueco  del dolor

                                   Que descanse en Paz el alma de la Patria. Claudio Caamaño !!              

Quien suscribe es periodista

 

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