Opinión

El Juicio inicial

El 15 de mayo del presente año será un fecha decisiva para la historia republicana de nuestro país, en ella se pone en juego muchos factores fundamentales para la sana convivencia humana y lo más importante, el rescate de una sociedad, que aunque apandillados en un sector quieran ocultarlo, está a la deriva.

 

 

 

Mi República Dominicana no puede seguir por el derrotero fatal por el que va, quitémonos las vendas que nos han obligado a llevar y veamos la realidad con objetividad, sin la pasión que genera la política, porque de seguir por el camino pedregoso por el que vamos, lleno de baches corregibles si existiera la voluntad de hacerlo, no se sabe dónde iremos a parar.

 

 

 

No es posible que un partido, un grupito de empresario promotores de la reelección y unos que otros “inversionistas” extranjeros de dudosa reputación se adueñen del país y que no se le enfrente de manera decisiva, con valentía, con el coraje necesario y con el voto ( el arma más poderosa si se sabe usar), desalojarlo de la casa presidencial de la doctor Delgado con México.

 

 

 

El pueblo quiere un cambio, el país amerita un cambio, porque el desgate irreversible que ha sufrido el peledeismo gobernante como fruto de sus excesiva ambición, de sus exageradas apetencias de tenerlo todo y controlarlo todo, lo ha llevado a ganarse la mala voluntad del electorado dominicano en su inmensa mayoría.

 

 

 

La seguridad ciudadana, la salud, educación, la canasta familiar, los servicios públicos, entre otros elementos vitales que la ciudadanía no recibe como se amerita, son sin duda algunos de los factores que hacen de nuestro país invivible, esos mismos renglones que los gobiernos peledeistas prometieron garantizar se han empeorado en sus funestas gestiones y eso no puede seguir así, debemos y tenemos que cambiar.

 

 

 

Quien le dijo a doce apóstoles de la avaricia que el país es de ellos, que el resto de los ciudadanos no tienen derecho a disfrutar de una Nación como lo manda Dios, que disfrutemos de la riquezas naturales que aún nos quedan sin el sobresalto o miedo de ser asaltado.

 

 

 

Reitero mi concepto sobre el actual proceso. Danilo Medina Sánchez sabe muy bien que será derrotado el 15 de mayo del presente año, el repudio generalizado que el mismo ha observado cuando las caravanas de vehículos del mismo empresario y hoy funcionario que accionó en las elecciones pasadas han sido objeto del desprecio de los ciudadanos que ven con asco tan bochornoso acto de derroche y burla a la pobreza de una población desesperada.

 

 

 

Concluyo mi presente exposición realizando el siguiente planteamiento sin caer en lo radical, soy de lo que creo que este 15 de mayo el pueblo realizará el juicio inicial para castigar con el voto a los hacedores de mentiras y filibusteros del siglo XXI.

 

 

 

De tanto forzar el mingo se salió de la mesa. Llegó la hora de la redención nacional, llego la hora del cambio.

 

 

 

 

 

El autor es periodista, locutor, municipalista y político residente en Nueva York.

 

Cel. 347-447-5638

 

luisanibal.medrano@gmail.com

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