Economía

Economía de China se desacelera aunque indicadores se estabilizan

(PL) La economía de China continuó su desaceleración en el primer trimestre de este año, aunque varios indicadores clave ofrecen señales de estabilización, divulgó hoy el Buró Nacional de Estadísticas

Datos oficiales publicados este viernes por el BNE detallan que el producto interno bruto nacional creció 6,7 por ciento interanual para situarse en 15,9 mil millones de yuanes (2,4 mil millones de dólares), cifra que supone una desaceleración con respecto a la del 6,8 por ciento del trimestre anterior, que ya marcó el nivel trimestral más bajo desde la crisis financiera global.

No obstante, ese dígito se ajusta a las expectativas del mercado y se mantiene dentro del rango objetivo del Gobierno de entre el 6,5 y el siete por ciento previsto para el 2016.

Según explicó en rueda de prensa Sheng Laiyun, portavoz de la entidad, se está experimentando un ímpetu de nuevo crecimiento y algunos de los principales indicadores han registrado cambios positivos, por lo que catalogó ese registro como “un buen comienzo” para ese período de este año.

La inversión en activos fijos se elevó 10,7 por ciento interanual en los primeros tres meses del año, por encima del aumento del 10 por ciento de 2015, mientras que en el sector inmobiliario creció 6,2 por ciento, acelerándose con respecto al uno por ciento reconocido para todo el año pasado, indica el texto.

Por otra parte la producción industrial se expandió 5,8 por ciento, por encima del incremento del 5,4 por ciento de la etapa enero-febrero.

Expresó Sheng que el sector de los servicios creció 7,6 por ciento, superando la subida del 2,9 por ciento de la industria primaria y la del 5,8 por ciento de la secundaria, lo que supuso el 56,9 por ciento de la economía total, dos puntos porcentuales más que hace un año.

Expertos aluden que el crecimiento de China en 2015 se vio afectado por un prolongado rebosamiento industrial, la caída del comercio exterior y el enfriamiento de la inversión inmobiliaria, que hicieron que se desplomara hasta el 6,9 por ciento, el ritmo más lento de los últimos 25 años.

Entre las medidas aplicadas por las autoridades para mitigar la tendencia a la baja, figuran el recorte de las tasas de interés, aminorar los impuestos, reducir el exceso de capacidad e implementar reformas para mejorar la eficiencia.

Debido a esas transformaciones, la economía ha experimentado cierta mejoría desde principios de año, con las exportaciones y los beneficios industriales volviendo a registrar evoluciones poisitivas, la actividad manufacturera recuperándose y el consumo de energía acelerándose.

Alertó Sheng, que aunque existen señales de que la economía de este país puede “tocar fondo”, la persistente presión a la baja está provocada por la incertidumbre en la economía global y las dificultades en el cambio estructural de esta nación hacia un crecimiento impulsado por el consumo y el espíritu emprendedor.

El Fondo Monetario Internacional elevó a inicio de esta semana su previsión para el crecimiento de China en 2016 y 2017 al 6,5 y el 6,2 por ciento respectivamente, ambas cifras 0,2 puntos porcentuales por encima de las pronosticadas en enero.

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