Noticias

Crisis migratoria y exigencias británicas, desafíos de la UE en 2016

(PL) La crisis migratoria y las reformas exigidas por el Reino Unido para garantizar su permanencia en el bloque se encuentran entre los principales desafíos de la Unión Europea (UE) para 2016, señaló hoy el Ejecutivo comunitario.

En conferencia de prensa, el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean Claude Juncker, criticó la actitud de algunos de los 28 que se negaron a apoyar iniciativas como la redistribución de unos 160 mil refugiados. “No fue la CE la que falló, sino los Estados miembros que no cumplieron sus compromisos”, aseveró.

Es inconcebible que una propuesta de la CE, respaldada por el Consejo y el Parlamento europeos no sea aplicada a nivel nacional, añadió.

Asimismo, consideró que, al actuar de esa manera, el bloque no puede ser un ejemplo para el resto del mundo en cuestiones de derechos humanos y pidió “menos arrogancia y más resultados”.

También alertó sobre las consecuencias negativas del fin del espacio Schengen de libre movilidad debido al levantamiento de muros y el fortalecimiento de los controles fronterizos por algunos países para detener el flujo de indocumentados.

Si todo esto se derrumba, el coste económico y el impacto en el crecimiento serían enormes. Sin Schengen, sin libertad de movimiento y de viaje de los europeos, no tiene sentido el euro, aseveró.

Además de las repercusiones políticas, señaló que el costo económico sería de unos tres mil millones de euros.

No obstante, afirmó que se niega a aceptar que “la UE se encuentra ante el principio del fin”.

Por otra parte, se mostró confiado en el logro de un acuerdo con el Reino Unido en febrero que permita la continuidad de Londres en la alianza comunitaria.

Juncker reconoció la complejidad de las exigencias británicas, pero consideró que se llegará a una solución permanente sobre el tema en el Consejo Europeo previsto para mediados de ese mes.

En ese sentido, pidió a los integrantes del bloque trabajar duro en los próximos días en función de llegar a un consenso.

Entre las reformas solicitadas por el Reino Unido para continuar como uno de los 28 sobresale la reducción de la migración intracomunitaria y que los ciudadanos europeos residan y tributen a esa nación durante cuatro años antes de poder recibir beneficios sociales.

Además, pide considerar a la UE como una unión multi-moneda y dar a la libra esterlina el mismo estatus regional del euro, lo cual es rechazado de manera general por el resto de los países miembro.

Londres aboga también por otorgar facultades mayores a los parlamentos de los 28, incluida la de bloquear legislaciones propuestas por la directiva comunitaria.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Botón volver arriba