Tecnología

Ciudades de A. Latina deben ir más allá de tecnología ante crecimiento urbano

(Colombia).- Las ciudades inteligentes de Latinoamérica, encabezadas por Santiago, Buenos Aires y Medellín, deben ir más allá de la tecnología y proponer medidas inmediatas y a largo plazo de empleo, transporte y medioambiente, que mejoren la calidad de vida ante el acelerado crecimiento urbano, afirmaron este viernes expertos.

Académicos, políticos y expertos en tecnología que participaron en el Foro de Ciudades i360 en Bogotá coincidieron en que en la región hay una acelerada migración hacia las urbes, que los Gobiernos deberán atender con modernización planificada y participación ciudadana, para combatir situaciones críticas de contaminación y transporte.

De acuerdo con el informe “Universo de Ciudades Emergentes”, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), América Latina es la segunda región más urbanizada del planeta, al pasar de una tasa de urbanización de 62 % en 1980 a 81 % en 2015, y se estima que esta tendencia continúe hasta llegar a 90 % en los próximos 20 años.

“Hay que pensar en el futuro y en ese crecimiento de las zonas urbanas. Cada día hay que planear más las ciudades y dejar espacios habilitados para los parques y ciclovías (vías para bicicletas) del futuro”, expresó el ministro colombiano de las Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones (TIC), David Luna.

“Si uno entiende que la población corre cada vez más hacia los centros urbanos, hay que pensar en las dificultades en términos energéticos, de basura, de contaminación”, que genera esa migración, indicó el ministro al subrayar que así se construye una “ciudad inteligente”.

“Y creer que a uno le van a traer un modelo de ciudad y se lo van a poner en su municipio es prácticamente imposible. Hay que determinar qué tipo de ciudad se quiere tener, qué problemas se quieren resolver”, añadió Luna en referencia a la diversidad de factores que conforman una “smart city”.

Según el recién divulgado Índice Cities in Motion 2016 (ICIM) “muchas de las ciudades todavía ven la tecnología como el ingrediente principal de una ciudad inteligente y no tienen en cuenta otras dimensiones críticas que definen la realidad urbana”.

Dicho índice eligió este año como las ciudades más inteligentes de la región a Santiago de Chile, Buenos Aires, Medellín (Colombia), Ciudad de México y Monterrey (México), las cuales mostraron un “desempeño relativamente alto” pero tienen “mucho margen de mejora”.

Estas urbes “no son idénticas, sino que priorizan distintas dimensiones”, el primer paso “es definir qué tipo de ciudad se quiere ser y en qué dimensiones se quiere mejorar”, sostiene el informe, del IESE Business School, que evaluó gobernanza, gestión pública, cohesión social, tecnología, planificación urbana, medioambiente, proyección internacional, transporte, capital humano y economía.

“Es indispensable saber cuál es la vocación de ciudad que queremos, a qué apuntarle”, coincidió Luna.

Alberto Yohai, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones, organizadora del foro, dijo a Efe que si se quieren generar esos cambios es necesario pensar en planes a largo plazo, en los que se mantenga una “responsabilidad ambiental” y que sean “sostenibles en el tiempo”.

“No todo es para todos. Cada ciudad tiene sus dificultades, que se deben identificar para planear soluciones”, aseguró Yohai, al afirmar que una de las bases es facilitar el desarrollo de infraestructuras, para luego trabajar en la creación de redes de servicios a través de la tecnología.

Renato Pazotto, gerente de Desarrollo de Negocios en Ciudades Inteligentes de Cisco, manifestó que frente al crecimiento urbano las empresas están apostando por la conectividad y, “aunque la migración a las ciudades no se puede parar”, quieren facilitar los servicios a comunidades rurales para reducir los desplazamientos.

Así, destacó las iniciativas en telemedicina y formación a distancia, así como los servicios financieros en línea, como ejemplo de medidas ante la urbanización.

“El crecimiento urbano no se puede parar y las iniciativas de ciudades inteligentes e interconectadas será una inversión para crecer porque generará empleo y ahorrará gastos al enlazar servicios”, detalló Pazotto a Efe, al mencionar incipientes planes en Río de Janeiro y Sao Paulo y un análisis en Bogotá para mejorar la movilidad.

Este jueves, el Banco Mundial alertó que solo en Centroamérica cada año alrededor de 700.000 personas se suman al engranaje urbano, un crecimiento acelerado que genera oportunidades de desarrollo económico, pero también crea un nudo de congestión de tráfico, contaminación y desigualdad social en las periferias.

“Las ciudades cada vez concentran más los retos generales de desarrollo de la región”, como la falta de competitividad, de oportunidades económicas, de inclusión social y vulnerabilidad a los desastres naturales, dijo a Efe Augustin Maria, uno de los autores del informe “Oportunidades de una Centroamérica urbana”, presentado hoy.

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