Educación

4% y calidad educativa (1)

La aplicación de la disposición legal que estableció la inversión del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) para la educación preuniversitaria, puede ser calificada como la más grande conquista alcanzada por el movimiento social dominicano.

Hasta la aplicación del 4%, el presupuesto del Ministerio de Educación era un sube y baja en términos de ejecución, siempre moviéndose entre el 1.68 % y el 1.91% del PIB. En las escuelas públicas faltaba de todo. Lograr que los aspirantes a la presidencia para las elecciones del 2012 se comprometieran a aplicar la Ley No.66-97, fue un hito.

El Ministerio de Educación (MINERD) recibió por primera vez el 4% en el 2013, cumpliendo así el expresidente Danilo Medina, la palabra empeñada.

Ante el aumento de recursos, ¿cuáles políticas se implementaron para impulsar la educación de nuestros niños, niñas y adolescentes? Dentro de las nueve políticas a desarrollar, todas provenientes de los consensos del Plan Decenal y el Pacto Educativo, hubo una novedad: La Jornada Escolar Extendida (JEE). Esta constituyó un cambio en el modelo educativo que buscaba pasar de las 2.75 horas de clases que recibían nuestros estudiantes, en el modelo de las dos tandas, a recibir cinco horas de docencia al día.

Este modelo implicaba dos acciones cruciales: 1) Construcción de 28 mil aulas y 2) Alimentación a los estudiantes, docentes y personal de apoyo que ahora estaría en horario corrido en los centros educativos. Esa tarea se reveló bastante difícil, pues el MINERD no estaba preparado, con sus viejas estructuras administrativas y financieras, para el impacto del manejo de tantos recursos, por un lado, ni para asumir una tarea de carácter inmobiliario que no le incumbía y que rebasó su competencia: adquirir cientos de solares para la construcción de las aulas, por el otro.

En este escenario soy designado por el expresidente Medina como Ministro de Educación en julio del 2013. A nuestra gestión le tocó, en apenas tres años, construir más de 15 mil aulas y espacios educativos y alimentar diariamente a cerca de un millón de estudiantes con desayuno y almuerzo. Claro, con la correspondiente dotación de libros, útiles escolares y equipos tecnológicos, y la elevación de la dignidad del magisterio al aumentar considerablemente su salario y las pensiones a los jubilados.

El modelo de la Tanda Extendida fue concebido para provocar un impacto significativo en los aprendizajes de los estudiantes, cuyos resultados notables se comenzarían a apreciar diez años después, sí y solo sí no se interrumpían los planes puestos en ejecución.

Años después de iniciado aquel proceso que definimos como la Revolución Educativa, voces se levantan contra el 4%, argumentando la falta de la calidad educativa que debería reflejarse en las pruebas nacionales e internacionales que miden el rendimiento de los estudiantes. Existen razones para la indignación social frente a los resultados del 4%, pero ¿hemos identificado las causas por las cuales no avanzamos en términos de calidad?

Durante un año, un equipo conformado por la ministra Ligia Amada Melo, los asesores Ramón Flores y Ramón Minaya, el viceministro Juan Ariel Jiménez, los viceministros del MINERD, Luis Matos, Víctor Sánchez y Saturnino de los Santos, el rector del ISFODOSU, Julio Sánchez, la directora del INAFOCAM, Denia Burgos, y la directora de Curriculum, Carmen Sánchez, bajo mi coordinación, nos ocupamos de generar un conjunto de políticas tendentes a mejorar la calidad educativa.

Helas aquí:

1 Aprobación de los Perfiles Docentes por el Consejo Nacional de Educación (CNE).

2 Aprobación de los estándares para la Carrera Docente y su certificación por el CNE.

3 Aprobación, por parte del Consejo del MESCYT, de la Normativa 09-15 que iniciaría la política de nueva formación de los futuros docentes por parte de las universidades.

4 Plan de inducción a los nuevos docentes.

5 Programa de Contratación de Profesionales de Alto Nivel Académico.

6 Plan de becas a bachilleres excelentes para el estudio de la licenciatura en Educación.

Destacan dos decisiones claves para el logro de la calidad educativa: la Normativa 09-15 y el Programa de Contratación de Profesionales de Alto Nivel Académico. Estábamos convencidos de que ambas serían el fundamento de la Revolución Educativa.

Durante años se ha demandado que las universidades mejoren la formación docente. La mayoría de sus egresados se queman en los concursos de oposición. Si no forman buenos Licenciados en Educación, ¿cómo serán los estudiantes egresados de las escuelas formados por estos docentes?

Buscando mejoría, se aprobó la Normativa 09-15, única manera de obligar a las universidades a dejar de producir Licenciados en Educación como si de una fábrica se tratara.

Esta normativa conllevaba dos acciones: 1) El Programa de Contratación de Profesionales de Alto Nivel Académico. Este consistía en contratar a magísteres y doctores en matemáticas, lengua española y ciencias. 2) El MINERD becaría a los mejores bachilleres para que entraran a la carrera de Educación, quienes recibirían un estipendio para que no desertaran.

¿Qué pasó con la normativa y el programa? Las noticias no son halagadoras. Aquí no hay cultura de continuidad a las políticas en el Estado. De la Normativa 09-15 lo último que se sabe es que el gobierno quiere eliminarla bajo la excusa de “flexibilizarla”.

De la contratación de los magísteres y doctores, solo el ISFODOSU se acogió a dicho programa, lo que explica que sus egresados hayan aprobado el 100% en el último concurso docente.

La escuela necesita docentes que sean líderes inspiradores, bien formados y permanentemente capacitados, para que formen el futuro ciudadano que demanda la sociedad del siglo XXI. Siempre lo tuve claro: la formación y capacitación docente, es la clave.

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