Opinión

Estados Unidos y la persistente manipulación del conflicto sirio

Por Miguel Fernández Martínez

La Habana, 19 sep (PL) El reciente ataque estadounidense contra posiciones del ejército sirio en Deir Ezzor reveló hasta dónde Washington manipula el tema del cese el fuego, y su compromiso con los grupos extremistas que operan en la zona.

 

El incidente, en el que participaron aeronaves de guerra de Estados Unidos y Australia, ocurrió el sábado último y dejó un saldo de 83 uniformados muertos y más de un centenar de heridos en las filas del ejército sirio, además de permitir -casualmente- que los grupos yihadistas que operan en el centro-este de Siria pudieran reagruparse y avanzar sus posiciones.

Apenas 24 horas después, estas mismas agrupaciones terroristas, vinculadas al grupo Estado Islámico (Daesh, por sus siglas en árabe) y al Frente de Conquista del Levante -nuevo nombre adoptado por el Frente al-Nusra, brazo armado de al-Qaeda en Siria- derribaron un avión de combate del ejército sirio con armamento antiaéreo suministrado por… Estados Unidos.

Frente a las contradictorias declaraciones de la representante estadounidense ante la ONU, Samantha Power, su homólogo ruso, Vitaly Churkin aseveró que el ataque deja ‘una gran interrogante’ en el futuro de la tregua tan esperada en un conflicto que ya acumula más de seis años y cerca de 300 mil víctimas.

Después de las reiteradas advertencias formuladas por Damasco y Moscú sobre la constante violación de los acuerdos de cese al fuego que estarían vigentes hasta este lunes, Washington insiste en ampararse en una tregua que, en teoría, permitiría el acceso de la ayuda humanitaria garantizada por la ONU, pero que en la práctica permite el reordenamiento y avituallamiento de los grupos armados bajo asedio del ejército nacional sirio.

Los ataques de aviones militares estadounidenses contra el ejército sirio ocurridos en Deir Ezzor hace tres días no son una novedad, pues en diciembre pasado Damasco acusó al Pentágono de bombardear un campamento castrense en esta misma provincia.

Lo que impresiona es que, a pesar de las evidencias, sorpresivamente el Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, acusó este lunes a Moscú y al gobierno sirio de ‘violar’ el acuerdo adoptado la semana pasada, aun cuando se contabilizan en casi medio centenar las violaciones del pacto por parte de los grupos armados.

Por su parte, el Ministerio de Defensa en Moscú confirmó que ‘no tenía sentido’ continuar la tregua a causa de las violaciones por parte de las bandas yihadistas, algunas de ella con abierto apoyo logístico de Estados Unidos.

No es un secreto que la Casa Blanca persiste en su intención de derrocar al gobierno encabezado por el presidente Bashar al-Assad, aun cuando los asesores del presidente Barack Obama están concientes que un vacío de poder en Damasco, beneficiaría a las agrupaciones yihadistas que dicen combatir.

Si quedaban dudas de las verdaderas intenciones de Washington, el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, se ocupó de ‘aclararlas’ apenas cuatro días después que se anunciara la puesta en práctica del acuerdo entre los cancilleres Serguei Lavrov y John Kerry, respecto al alto el fuego en Siria.

El 13 de septiembre, Kirby confirmó que ‘no habría ninguna cooperación con (Bashar) al-Assad y que el gobierno norteamericano había sido más que claro acerca de la ilegitimidad del presidente sirio’.

Estas declaraciones dieron pie a muchas especulaciones, algunas de ellas que posicionan el ataque de la aviación estadounidense del sábado 17 de septiembre como acto hostil, deliberado y que estuvo dirigido a debilitar el avance de las fuerzas armadas sirias en el terreno.

En medio de acusaciones en una y otra dirección, está pendiente ver qué decisiones se adoptan en el Consejo de Seguridad de la ONU, aunque en los últimos seis años poco o nada han escuchado las potencias europeas y Estados Unidos las recomendaciones del máximo órgano internacional para frenar una de las peores tragedias humanas que vive hoy la Humanidad.

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